David Alberto Quintana Pérez
Investigador Universidad Tecnológica de El Salvador
david.quintana@utec.edu.sv
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6690-2360
En la última década (2015-2025), la educación superior ha experimentado diversas transformaciones. Muestra de ello ha sido la expansión de la virtualidad, el acceso masivo a la información y la incorporación progresiva de la tecnología en la educación, modificando las dinámicas en que los estudiantes aprenden, investigan, se relacionan, entre otros aspectos fundamentales del proceso educativo. No obstante, este nuevo escenario da origen a una pregunta necesaria y es: ¿En qué medida las universidades están formando profesionales más competentes?
En este contexto, la inquietud planteada actualmente constituye el punto de partida de una investigación institucional que actualmente realiza la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC), con el propósito de analizar los avances y retrocesos en las competencias académicas del estudiantado de instituciones de Educación Superior. Es por ello por lo que el presente artículo reflexiona desde una perspectiva teórica su impacto y trascendencia en el ámbito académico conforme se describe a continuación.
En este período, uno de los principales avances ya documentados ha sido el fortalecimiento de las competencias digitales, puesto que el contexto de pandemia contribuyó a su aceleración. Actualmente, los estudiantes cuentan con más acceso a información y recursos tecnológicos que años atrás era más limitado. Esto a su vez ha facilitado las oportunidades de formación en cuanto a la optimización de tiempo y distancia. No obstante, la literatura indica que estos avances no siempre representan una mejora de las competencias académicas asociadas a la tecnología, pues, según Sánchez (2023), la tecnología abre oportunidades de aprendizaje autónomo.
Sin embargo, este progreso no ha sido profundo, dado que, muchas de las competencias se han quedado a un nivel instrumental, puesto que se carece de un uso crítico o reflexivo de la información. En este contexto, como lo señalan Álvarez-Pérez & López-Aguilar (2020), lo fundamental no es acceder a la tecnología, sino desarrollar el pensamiento crítico en un entorno virtual que le permita al estudiante evaluar si está aprendiendo o no.
Comunicación escrita
En cuanto a la competencia de comunicación escrita, a diferencia del ámbito digital se percibe una realidad más compleja. En términos cuantitativos los estudiantes escriben más —correos, mensajes o chats—, esto no significa que dominen la competencia de escritura. Como menciona Fernández et al. (2025), escribir académicamente requiere conocimientos de ortografía, redacción y sintaxis, entre otros aspectos fundamentales. No se trata únicamente de utilizar un teclado o una pantalla.
En este sentido, algunos estudios como el de Silva-Quiroz & Rioseco-Pais (2025), indican que los estudiantes han experimentado mayores dificultades de argumentación y síntesis de información, dado que la comodidad de “copiar y pegar” les ha generado la idea que tener un texto es suficiente. Esto significa que la alta exposición a entornos virtuales favorece formas de escritura rápidas e informales que afectan la profundidad del pensamiento crítico. Por tanto, más que un retroceso, se percibe un estancamiento en el desarrollo de habilidades de escritura académica.
Por otra parte, el pensamiento crítico constituye una de las competencias altamente demandadas a nivel universitario, pero también una de las más difíciles de formar. Al respecto, se podría pensar que el acceso a múltiples fuentes de información facilitaría el desarrollo de esta competencia. Sin embargo, el exceso o vacío de información que un estudiante experimente puede conducir a un consumo de información sin ningún tipo de análisis.
En esta línea, Martínez-Medina et al. (2026) señala que el pensamiento crítico implica habilidades muy complejas como el analizar, interpretar, evaluar y argumentar, lo cual requiere de una formación que va más allá de consumir información. Esto a su vez indica que los avances en acceso a información, el desarrollo del pensamiento crítico aún es limitado. (Saiz & Rivas, 2020).
Mayor autonomía
Adicionalmente las competencias actitudinales también forman parte de la formación profesional del estudiante universitario. En este contexto se percibe que la pandemia obligó a los estudiantes a desarrollar mayor autonomía y gestión del tiempo, lo cual podría interpretarse como un logro. No obstante, se han identificado altos niveles de estrés y ansiedad y de prácticas de aislamiento e individualidad. Por tanto, puede interpretarse que se trata de una competencia altamente afectada a consecuencia de la pandemia de covid-19 (De la Fuente et al. 2017).
A manera de conclusión, la literatura muestra que la última década se caracteriza por importantes avances en el ámbito digital; sin embargo, también evidencia estancamientos y desafíos en competencias como la escritura académica, el pensamiento crítico y las habilidades socioemocionales.
Por lo consiguiente, investigar las competencias académicas es pertinente porque la calidad de la educación superior no se mide por la cantidad de herramientas digitales disponibles con las que cuenta un estudiante, sino por la capacidad de desempeñarse con sentido crítico, rigor académico y responsabilidad social en el ejercicio de la profesión.
Referencias
Álvarez-Pérez, P. & López-Aguilar, D. (2020). Competencias de adaptabilidad y factores de éxito académico del alumnado universitario. Revista Iberoamericana de Educación Superior, 11(32), 46-66. Epub 10 de febrero de 2021. https://doi.org/10.22201/iisue.20072872e.2020.32.815
De la Fuente Arias, J., Justicia., Félix Casanova, P., & Victoria Trianes, M. (2017). Percepción sobre la construcción de competencias académicas y profesionales en Psicólogos. Electronic Journal of Research in Education Psychology, 3(5), 3-34. https://doi.org/10.25115/ejrep.v3i5.1164
Fernández, M., Orquera, D., y Guañuna, C., (2025) Innovación educativa para el fortalecimiento de las competencias comunicativas en la educación superior: estrategias didácticas para el desarrollo de habilidades lingüísticas y su impacto en el ámbito profesional. Reincisol, 4(7), pp. 1245-1267. https://doi.org/10.59282/reincisol.V4(7)1245-1267
Martínez-Medina, R., López-Cámara, A. B., & González-López, I. (2026). Análisis de las expectativas académicas y profesionales de los futuros docentes de educación secundaria en España. Revista Colombiana de Educación, (98), e18891. https://doi.org/10.17227/rce.num98-18891
Sánchez, R., Manzanal- Martínez, A. I., & Gallego-Domínguez, C. (2023). Las competencias socioemocionales y la gestión del aula del profesorado de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. Profesorado, Revista de Currículum y Formación del Profesorado, 27(2). https://doi.org/10.30827/profesorado.v27i2.21467
Silva-Quiroz, J., & Rioseco-Pais, M. (2025). Competencias digitales clave para la formación académica en estudiantes universitarios según el modelo DigComp: un estudio basado en juicio de expertos. Edutec, Revista Electrónica de Tecnología Educativa, (91), 269–286. https://doi.org/10.21556/edutec.2025.91.3471

