Bajo el liderazgo de Aracely Pérez de Hernández, el Sistema Bibliotecario de la UTEC ha evolucionado de un espacio tradicional a una plataforma estratégica del conocimiento, impulsando la investigación, la innovación digital y la proyección científica salvadoreña a nivel internacional.
Jonathan Vásquez
Audiovisuales: Alexandra Rivas y Génesis Herrera
La Palabra Universitaria
En el marco del Día del Bibliotecario Salvadoreño, conmemorado cada 25 de mayo, la trayectoria de la licenciada Aracely Pérez de Hernández visibiliza el papel estratégico que desempeñan los profesionales bibliotecarios en la educación superior.
Desde su posición como directora del Sistema Bibliotecario de la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC), cargo que ejerce desde 2007 y con una trayectoria vinculada a la institución desde 1992, ha liderado un proceso de transformación que trasciende la gestión tradicional del conocimiento.
Su llegada al cargo, según relata, estuvo marcada por circunstancias inesperadas que terminaron definiendo su vocación. Fue el Dr. Reynaldo López Nuila, vicepresidente de la UTEC, quien depositó en ella la confianza para asumir la dirección, una decisión que se convertiría en el punto de partida de una profunda evolución institucional.
A lo largo de su gestión, Pérez de Hernández ha sido testigo de cómo el sistema bibliotecario ha transitado de un modelo convencional hacia uno plenamente articulado con las dinámicas digitales.
“Me hizo ver las cosas de una manera diferente. Disfruto y amo lo que hago. Hemos dejado de ser ese espacio de custodia de libros para convertirnos en una plataforma de aprendizaje constante y de diseño digital, que abarca desde la página web hasta todo lo que tenemos dentro del sistema bibliotecario. Nos hemos convertido en un socio estratégico”, mencionó.

Esta visión se ha implementado bajo tres pilares fundamentales. El primero está orientado al desarrollo de competencias informacionales y alfabetización digital, respondiendo a las exigencias de una sociedad que demanda habilidades críticas en el manejo de la información. El segundo pilar se enfoca en el soporte estratégico a la investigación y a la docencia, contribuyendo de manera directa al fortalecimiento académico. Finalmente, el tercer eje, centrado en la estrategia y curaduría editorial, ha permitido posicionar la producción científica salvadoreña en circuitos internacionales.
La experiencia, afirma, ha sido profundamente enriquecedora, no solo en el plano personal, sino también por el impacto institucional alcanzado. Uno de los logros más significativos ha sido el fortalecimiento de la visibilidad científica del país.
“Yo tomé ese reto junto con el Dr. López Nuila, quien me apoyó mucho. Lo asumí porque en una conferencia internacional se dijo que en El Salvador no hacíamos ciencia, y eso duele. En ese sentido, quise apoyar la edición científica y actualmente ya tenemos 72 revistas que aparecen en el ámbito internacional y que poco a poco van creciendo; además, contamos con 19 revistas incorporadas al catálogo 2.0 en distintos espacios internacionales. Creo que eso ha sido un gran logro”, afirmó.
Su proyección también ha trascendido las fronteras nacionales. Ha sido invitada a colaborar en publicaciones internacionales, participando en la elaboración de tres capítulos de libros: uno sobre curaduría editorial y dos enfocados en acceso abierto y ciencia abierta.
Asimismo, ha fortalecido su producción escrita con artículos publicados en la revista Entorno de la UTEC, una faceta que reconoce como un desarrollo reciente en su carrera. Este avance representa, según sus palabras, un logro personal significativo que complementa su perfil profesional.
Más allá de los avances tecnológicos y académicos, Pérez de Hernández enfatiza que el verdadero motor del Sistema Bibliotecario es el talento humano. El compromiso, la ética y el dinamismo de su equipo constituyen, a su juicio, la base del éxito alcanzado.
“Como directora del Sistema Bibliotecario, doy un profundo reconocimiento a todo mi equipo de trabajo: profesionales, asistentes y cada persona que forma parte de las distintas áreas de las bibliotecas. Su competencia técnica, sus valores y la forma de atender al público definitivamente enorgullecen a cualquiera. Creo que eso dignifica nuestra profesión y también la labor de nuestra querida casa de estudios”.
El Sistema Bibliotecario de la UTEC se posiciona actualmente como un soporte clave para la vida académica. Con nueve bibliotecas dentro del campus, acompaña los procesos de aprendizaje, docencia, investigación y formación continua.
A ello se suma una amplia disponibilidad de recursos: acceso a 18 bases de datos con millones de contenidos, plataformas con miles de libros electrónicos y numerosas colecciones de revistas académicas.
Además, cuenta con más de 100,000 libros impresos, un repositorio institucional que reúne las investigaciones de la universidad y una biblioteca interactiva con materiales digitales en distintos formatos, lo que permite que la información esté siempre al alcance de quienes la necesitan.

