La actividad integró análisis cinematográfico, dinámicas participativas y un espacio de sensibilización sobre la violencia en relaciones afectivas, fortaleciendo la formación ética de los estudiantes.
Redacción y fotografía:
Jenny Valladares y Guillermo Zúniga
La Palabra Universitaria
La Escuela de Psicología conmemoró el Día del Amor y la Amistad mediante una jornada académica que combinó reflexión, integración estudiantil y análisis cinematográfico, con énfasis en la prevención de la violencia dentro de las relaciones sentimentales. La actividad se desarrolló en las instalaciones de la Cámara Gesell.
El evento reunió a estudiantes de la Licenciatura en Psicología en un espacio formativo orientado a la sensibilización social. Las palabras inaugurales estuvieron a cargo del docente Benjamín López, quien destacó el compromiso profesional ante problemáticas que vulneran la dignidad humana.
Previo a la proyección cinematográfica, los participantes realizaron una dinámica en parejas basada en el tradicional juego piedra, papel o tijera, diseñada para fortalecer la confianza grupal, fomentar la participación activa y generar un ambiente propicio para el diálogo reflexivo.
Posteriormente, se proyectó la película Romper el Círculo, inspirada en el fenómeno literario internacional de Colleen Hoover. La historia aborda el maltrato emocional y físico que enfrentan muchas mujeres, una realidad persistente en distintos contextos sociales. El análisis permitió identificar señales tempranas de violencia, patrones conductuales y las consecuencias psicológicas derivadas de vínculos afectivos dañinos.
Durante su intervención, López subrayó la importancia de este tipo de iniciativas académicas como herramientas preventivas, ya que contribuyen a evitar la normalización de conductas violentas dentro de la sociedad. Señaló que los futuros profesionales de la Psicología deberán enfrentar casos relacionados con dependencia afectiva y agresiones, por lo que requieren una sólida preparación ética, criterio profesional y capacidad de acompañamiento a las víctimas.
Asimismo, resaltó que estos espacios fortalecen la misión institucional de formar especialistas sensibles al sufrimiento humano. Finalmente, invitó a la comunidad estudiantil a asumir una postura crítica frente a la violencia, participar activamente en espacios de reflexión y convertirse en agentes de cambio comprometidos con la erradicación de toda forma de maltrato.

