Joel Cañas: historia de ascenso como un referente en la narración deportiva

Guillermo Zúniga y Daniel Mejía
La Palabra Universitaria

Joel Cañas es un ejemplo de cómo los sueños pueden forjarse con trabajo constante y sacrificio. Desde su infancia, la pasión por la radio marcó su camino, aunque inicialmente no fuera consciente de ello. Narrando partidos en su colonia, Cañas encontró en el micrófono el medio para canalizar su amor por el deporte y la comunicación.

Su primera experiencia formal llegó durante sus años de estudio en el Instituto Técnico Ricaldone, donde lideraba las actividades deportivas desde la cabina de la radio estudiantil. Esta etapa temprana cimentó las bases de su futura carrera.

Más tarde, al estudiar en la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC), logró equilibrar sus estudios con un empleo exigente, demostrando disciplina y compromiso.

En 2009, Joel ingresó a Telecorporación Salvadoreña (TCS) como operador gráfico en la sección de deportes, lo que le permitió desarrollar un conocimiento integral en los medios de comunicación. Su capacidad para recordar nombres y detalles deportivos le abrió nuevas puertas, y en poco tiempo se convirtió en reportero de Canal 4, donde trabajó durante siete años.

La radio, sin embargo, fue el espacio donde encontró su mayor realización profesional. En 2018, asumió un proyecto en YSKL, que pronto escaló a ser uno de los programas más influyentes de la radio salvadoreña. Con su estilo dinámico, improvisación y conocimiento deportivo, Joel consolidó un espacio único en el gusto de la audiencia.

Además, su papel como jefe de prensa y community manager del equipo Alianza ha reforzado su conexión con la afición salvadoreña. Su trabajo no solo le ha permitido destacarse en el ámbito comunicacional, sino también convertirse en un referente dentro del fútbol nacional.

Hoy, Joel Cañas es mucho más que un locutor o periodista deportivo; es una figura que inspira a quienes buscan convertir su pasión en una carrera. Su historia es testimonio de que, con esfuerzo y dedicación, los sueños más ambiciosos pueden materializarse en una realidad que trasciende fronteras y micrófonos.

¿En qué momento llega Joel al Alianza FC?
Mi pasión por el equipo surgió de manera espontánea, desde temprana edad, sin influencias familiares descubrí mi afición por el Alianza. Al ingresar a TCS, enfrenté el desafío de mantener el profesionalismo al narrar los encuentros deportivos, incluso cuando los resultados no favorecían a mi equipo. Recuerdo una histórica final contra Santa Tecla, en la que narré un gol de Abreu en el último minuto que le dio el título de campeón. La narración fue excelente, pero después quedó ese sinsabor y el nudo en la garganta, porque fue contra mi equipo.

Consolidé mi vínculo con Alianza mientras trabajaba en Canal 33, en un programa diseñado para fortalecer la conexión entre el equipo y su afición. Inicialmente, el proyecto enfrentó críticas porque quien lo lideraba tenía experiencia en cine y espectáculos, pero no en fútbol. Fue entonces cuando el público sugirió nombres para el espacio, y el mío resultó elegido, aunque nunca revelé mi afinidad por el club.

Paralelamente, junto con René Rosales, un compañero de la UTEC, creamos un programa radial que aún sigue vigente, testimonio del esfuerzo invertido. Más tarde, asumí el reto de liderar el área de prensa de la institución, enfrentándome a un entorno sin precedentes en el país. Durante seis años trabajé incansablemente para elevar los estándares comunicacionales del equipo, contribuyendo a su crecimiento con compromiso y perseverancia.

¿Cuál fue tu mayor reto académico en la Universidad Tecnológica?
Nunca fui un estudiante ejemplar de nota diez, y solía distraerme mucho. Una de las decisiones más importantes al venir a la universidad fue evitar las matemáticas, pero a pesar de todo logré pasar la materia. La UTEC es mi alma máter y mis años de estudio los disfrute con orgullo. Mi mayor reto fue aprobar materias complicadas en la pre-especialización. En una ocasión, tuve un inconveniente durante una defensa, y aunque la situación era compleja debido al tiempo de trabajo y la información recopilada, logré salir adelante.

¿Algún profesor influyó o te apoyó académicamente?
Recuerdo a muchos profesores que dejaron huella en mí. En un momento, quise dejar la universidad porque tuve problemas con una materia que me hacía sentir contra la pared; sin embargo, encontré un apoyo incondicional en cada rincón, desde el decanato, la Escuela de Comunicaciones, hasta mis profesores me extendieron una mano amiga y me impulsaron a seguir adelante. Fue entonces cuando comprendí que la universidad era mucho más que un centro de estudios; era una familia comprometida con mi crecimiento académico y mi bienestar personal.

¿Tus padres te apoyaron al estudiar comunicaciones?
Al principio tenían dudas, no sobre mí, sino sobre su decisión de apoyarme. Sin embargo, en el segundo ciclo, cuando empecé a trabajar y a cubrir mis gastos de universidad y hogar, entendieron que había tomado la mejor decisión. Logré cumplir metas y objetivos junto a ellos y eso nos permitió estar más cómodos y felices.

¿Qué opinas de la evolución del periodismo en la actualidad?
Siento que el periodismo ha evolucionado, pero también ha sufrido golpes, especialmente en derechos civiles y sociales. En este país no está del todo protegido. Es importante que la gente sepa diferenciar entre un periodismo riguroso y la proliferación de creadores de contenido, algunos de los cuales difunden material inapropiado para menores. A pesar de estos obstáculos, el periodismo sigue siendo esencial y su preservación y adaptación a los tiempos actuales es importante.

¿Qué consejo le darías a jóvenes que estudian comunicaciones?
Estudien mucho y prepárense. No se trata solo de saber, sino de ser capaces de hacer de todo. Hoy en día, con un celular puedes hacer contenido, pero la clave está en aplicarse, aprender constantemente y no dejar de superarse. El éxito está en creérsela, disfrutar de los medios y trabajar duro para lograrlo.

¿Qué proyectos tienes a futuro?
Tengo algunos proyectos en mente. Me gustaría estudiar un curso de derecho este año y también seguir actualizándome con capacitaciones digitales. Mi objetivo es incursionar en los medios de comunicación de Estados Unidos y ganar más potencial profesional.

¿Qué significa para ti la Universidad Tecnológica?
Es la institución que me vio crecer. Aquí tuve novia, me gradué y viví momentos claves, incluso en épocas difíciles de delincuencia en el país. La universidad me catapultó a los medios de comunicación y me apoyó con media beca que me ayudo a continuar mis estudios, eso me motivó a seguir adelante. Quiero y respeto mucho a mi alma máter, sigo trabajando con compañeros que conocí aquí hace 15 años. Siempre estaré dispuesto a ayudar y acompañar a esta universidad que tanto me dio.

¿Qué le dirías al Joel del pasado?
Que maneje mejor su carácter. Antes era explosivo, pero la universidad me ayudó a forjarme como una mejor persona. También le diría que estudie y se prepare, porque eso es lo más esencial para salir adelante.

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