{"id":2825,"date":"2025-02-14T12:50:25","date_gmt":"2025-02-14T18:50:25","guid":{"rendered":"https:\/\/lapalabra.utec.edu.sv\/?p=2825"},"modified":"2025-02-14T16:03:53","modified_gmt":"2025-02-14T22:03:53","slug":"que-puede-hacer-la-escuela-para-reducir-la-brecha-de-genero-en-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lapalabra.utec.edu.sv\/index.php\/que-puede-hacer-la-escuela-para-reducir-la-brecha-de-genero-en-la-ciencia\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 puede hacer la escuela para reducir la brecha de g\u00e9nero en la ciencia?"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-group\">\n<p><em>David Alberto Quintana P\u00e9rez<br>Investigador Universidad Tecnol\u00f3gica de El Salvador<br>david.quintana@utec.edu.sv<br>ORCID: https:\/\/orcid.org\/0000-0002-6690-2360<br>Foto de Ejov Igor (Pexels.com)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/div>\n<!-- \/wp:post-content -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Actualmente, la construcci\u00f3n de conocimiento es una actividad humana que expresa desigualdad de g\u00e9nero. Seg\u00fan la UNESCO (2022), solo uno de cada tres cient\u00edficos en el mundo es mujer. Es por ello por lo que, en el marco del D\u00eda Internacional de la Mujer y la Ni\u00f1a en la Ciencia, el art\u00edculo en cuesti\u00f3n tiene el prop\u00f3sito de contribuir a la reflexi\u00f3n sobre las posibilidades y limitaciones que a diario experimenta la escuela salvadore\u00f1a para reducir la brecha de g\u00e9nero en la formaci\u00f3n de futuras cient\u00edficas.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Asimismo, la UNESCO (2020), sostiene que, a nivel mundial, aproximadamente 122 millones de ni\u00f1as a\u00fan no ingresa al sistema escolar, lo cual lastimosamente no termina ah\u00ed, ya que las mujeres representan casi dos tercios de la poblaci\u00f3n que no logra aprender a leer en alg\u00fan momento de su vida. En consecuencia, el desarrollo de iniciativas orientadas a la b\u00fasqueda de una igualdad de g\u00e9nero en el \u00e1rea cient\u00edfica emerge como una necesidad de primer orden que, dada la funci\u00f3n social de la escuela, recae en gran medida en el sistema educativo.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>En este contexto, se estima que, en muchas de las ocasiones la denominada brecha de g\u00e9nero se hace visible hasta el momento de insertarse a la vida familiar y laboral. Sin embargo, como lo plantea Palomar (2024), esta inicia desde la infancia con las intenciones y estereotipos que la familia imprime a la ni\u00f1a para que estudie una determinada carrera y no otra y, en el peor de los casos, para que no lo haga \u201cpor el hecho de ser mujer\u201d.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, la potencial mujer cient\u00edfica ya se encuentra en una condici\u00f3n de desventaja en comparaci\u00f3n con la mayor\u00eda de los cient\u00edficos hombres, puesto que no ha ingresado al sistema educativo en el momento oportuno, lo ha hecho tarde o con prejuicios que la desmotivan y que, en ocasiones de manera consciente y hasta inconsciente, tambi\u00e9n son reforzados m\u00e1s temprano que tarde en el contexto escolar.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Desde que se ingresa a un centro educativo se observan diferencias de g\u00e9nero bastante marcadas, por ejemplo filas para ni\u00f1os y otra para ni\u00f1as, en ocasiones cuando se hacen trabajos en el aula, los grupos son de ni\u00f1os o de ni\u00f1as, las actividades f\u00edsicas y el liderazgo son solicitadas a los varones, los contenidos desarrollados en los programas de estudio, regularmente est\u00e1n cargados de ejemplos de hombres \u201ccon \u00e9xito\u201d en el mundo acad\u00e9mico, mientras que al abordar ejemplos de actividades que se realizan en el hogar regularmente muestran la imagen de mujeres realizando labores de crianza y cuidado, situaci\u00f3n que empieza a reforzar la idea a temprana edad de que existen actividades exclusivas para mujeres y hombres (MINED, s.f).<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>De esta manera, la brecha de g\u00e9nero suele pasar desapercibida y por consiguiente a ser normalizada en el imaginario de las ni\u00f1as en el centro escolar. No obstante, esta situaci\u00f3n resulta ser un fen\u00f3meno multicausal que responde a una diversidad de factores tales como: la carencia de sensibilizaci\u00f3n y formaci\u00f3n en el tema de g\u00e9nero a nivel docente, la limitada aplicaci\u00f3n de marcos normativos que regulen la violencia de g\u00e9nero al interior de los centros educativos, la fuerte influencia religiosa que a\u00fan perdura en las pr\u00e1cticas de crianza y educaci\u00f3n de los ni\u00f1os, entre otras.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Sin embargo, es importante considerar que tambi\u00e9n existen oportunidades para contribuir a la reducci\u00f3n de las brechas de g\u00e9nero en los centros escolares. Por un lado, desde el \u00e1mbito curricular es posible generar propuestas que contribuyan a eliminar estereotipos impregnados en los materiales educativos, sustituy\u00e9ndolos por mensajes inclusivos que contribuyan al fomento de participaci\u00f3n de ni\u00f1as en \u00e1reas STEM. Por otro lado, al interior de los centros educativos se pueden crear espacios seguros y accesibles que propicien la integraci\u00f3n entre ni\u00f1os y ni\u00f1as, a fin de fomentar la construcci\u00f3n de relaciones arm\u00f3nicas m\u00e1s justas y equitativas.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>A manera de conclusi\u00f3n, la escuela desempe\u00f1a un rol trascendental en la reducci\u00f3n de brechas de g\u00e9nero. Esto se debe a que se convierte en un espacio importante donde ni\u00f1os y ni\u00f1as construyen valores que perduran durante el transcurso de la vida. No obstante, no debe dejarse de lado que existen barreras como el acceso a la educaci\u00f3n, la predominancia de estereotipos fuertemente arraigados en la orientaci\u00f3n de los ni\u00f1os, as\u00ed como la carencia de una formaci\u00f3n sistem\u00e1tica y transversal que perpet\u00fae la desigualdad. Es por ello que, la articulaci\u00f3n entre el sistema educativo, la familia, actores locales y la sociedad en general, podr\u00e1n hacer los cambios necesarios que permiten a mediano y largo plazo que desde la infancia, las mujeres accedan y se desarrollen en cualquier carrera que contribuya al desarrollo cient\u00edfico del pa\u00eds.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><strong>Referencias<\/strong><br>UNESCO. (2020). Pol\u00edticas de educaci\u00f3n y equidad de g\u00e9nero: estudios sobre Argentina, Chile, El Salvador, Guatemala y Per\u00fa. https:\/\/unesdoc.unesco.org\/ark:\/48223\/pf0000379491<br>UNESCO. (2022). Llamada a la acci\u00f3n: cerrar la brecha de g\u00e9nero en la ciencia, la tecnolog\u00eda, la ingenier\u00eda y las matem\u00e1ticas https:\/\/unesdoc.unesco.org\/ark:\/48223\/pf0000388641_spa<br>Palomar, A. (2024). La brecha de g\u00e9nero en la ciencia y los datos que la confirman. National Geographic. Espa\u00f1a. https:\/\/www.nationalgeographic.com.es\/ciencia\/brecha-genero-ciencia-datos-que-confirman_19498<br>MINED. (S.f). Educaci\u00f3n familiar https:\/\/sites.google.com\/clases.edu.sv\/educacion-familiar\/inicio<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>David Alberto Quintana P\u00e9rezInvestigador Universidad Tecnol\u00f3gica de El Salvadordavid.quintana@utec.edu.svORCID: https:\/\/orcid.org\/0000-0002-6690-2360Foto de Ejov Igor (Pexels.com) Actualmente, la construcci\u00f3n de conocimiento es una actividad humana que expresa desigualdad de g\u00e9nero. Seg\u00fan la UNESCO (2022), solo uno de cada tres cient\u00edficos en el mundo es mujer. 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