Kim Guadrón: pasión por las ciencias jurídicas, la música y el baile

Kimberly Ester Guadrón Landaverde es una jovencita de 23 años, estudiante de la Utec en la licenciatura en ciencias jurídicas, apasionada por el mundo del derecho, pero también enamorada del arte de la música y el baile.

Vanessa Batres-Wilfredo Cruz-Manuel Iraheta
Estudiantes de comunicaciones
La Palabra Universitaria

Su atracción por las ciencias jurídicas llevó en 2016 a Kimberly Ester Guadrón Landaverde a enlistarse y ser parte de los cientos de profesionales que forjan su carrera en las aulas de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec), con el anhelo de pertenecer al staff de abogados más destacados en el país.

Sus anhelos y la pasión por el campo de las ciencias jurídicas los combina y comparte con amor por el arte de la música y el baile, lo cual indica son sus principales motivaciones para sentirse orgullosa de lo que hace día con día.

Desde que era muy chica de edad, dice, siempre fue atraída por el mundo de la música y especialmente el baile, por lo que disfrutaba el tiempo en que su padre le secundaba y dedicaba tiempo para enseñarle y bailar a su lado, del mismo modo lo hacía su hermana mayor, con quienes principalmente practicaban los distintos pasos coreográficos de diversos géneros.

“Bailábamos al ritmo del rap, la inconfundible música del rey del pop, las visitas que hacíamos a los Blockbuster para rentar películas relacionadas al baile y la música, desde luego las favoritas eran las de Michael Jackson”, describe la futura abogada.

Dice además entre risas que desde los cuatro años intentaba imitar al rey del pop y cantar sus canciones, siempre tomaba cualquier oportunidad que se le presentaba en la escuela, actos cívicos, desfiles, todo lo que representase alguna forma de arte escénica.

Su oportunidad llegó gracias a la fundación Salvador del Mundo, la cual dio becas a su escuela y presentó varios talleres para que los niños tuvieran más opciones. Poco a poco esto le abrió puertas para que poco a fuera fortaleciendo su formación y pasión por el arte del baile.

Dice que el 2014 le remarcó el rumbo de lo que quería ser en el mundo artístico, pues conoció el hip-hop y al grupo de baile Old New, que también representó un verdadero reto pues, a partir de ese momento, dejaría de practicar el elegante y pomposo baile de salón y pasaría a un estilo más urbano y callejero, mismo que su papá practicaba cuando era joven.

“Es el estilo de vida que escogí llevar, en la mañana puedo estar haciendo un parcial y en la tarde en un evento, eso me mantiene viva. La onda de mi vida es seguir bailando, sin descuidar mis estudios en la Utec, porque las ciencias jurídicas siempre han sido uno de mis principales anhelos”, apunta la joven estudiante.

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