Psicóloga aconseja a padres ser observadores del comportamiento de sus hijos en el retorno a clases

La psicóloga de la Utec llegó al set de 33 Te Escucha para abordar un tema de interés para padres de familia, quienes en muchas ocasiones pueden excederse de paranoia o precaución de cara al retorno a clases de sus hijos.

Lisbeth Platero
La Palabra Universitaria

La docente de la escuela de psicología de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec), Claudia Membreño, da algunos consejos útiles para los padres de familia que están enfrentando la experiencia del retorno a clases de sus hijos.

De acuerdo a la experta, que fue invitada al set de entrevistas del programa de televisión, 33 Te Escucha, el término que por lo general se emplea para referenciar el escenario que cientos de padres enfrentar al inicio de cada año escolar está mal empleado, pues dice que la paranoia se presenta en complicaciones o compromisos más profundos en la forma de pensar de las personas, y que conlleva a una situación más especializada que necesita un diagnóstico específico, pues la paranoia está fuera de la realidad.

Sin embargo, explica que después de dos años de vivir en pandemia y escuchar noticias sobre ello, los padres expresan temor por el regreso a los salones de clase y esto se traslada a los niños. “Los padres transmiten una sensación muy intensa de lo que sienten y los pequeños comienzan a experimentar estos mismos temores”, reflexiona la psicóloga.

Aclara que podría resultar poco favorable para los niños el hecho de que sus padres se opongan a que retornen a las aulas, pues trasladan una emoción displacentera, es decir que, incomoda a los infantes, que también afecta sus relaciones interpersonales. “Por ello ambas partes deben tener la capacidad de afrontar y adaptarse de forma positiva ante la situación”, dice.

Entre el 2020 y 2021 los salvadoreños han aprendido un hábito que consiste en la desinfección constante y esto ha sido aprendido por los niños, de esta forma ellos lo practicarán de manera voluntaria, explica Membreño; aunque dice que los pensamientos de cada uno dependen de la personalidad y la forma en cómo se desenvuelven en su entorno social.

Cabe mencionar que la responsabilidad no solamente es de los padres y los estudiantes, sino que de las instituciones a las que les confían los niños. “Dentro de las escuelas o colegios debe existir un protocolo de bioseguridad que resguarde la salud de cada uno, por ejemplo, el profesor debe velar que los niños porten la mascarilla y que realicen un adecuado lavado de manos”, dice.

Por otra parte, destaca que también es importante que los padres presten atención a las emociones de sus hijos después de un día de clases; gestionar las emociones de los niños de forma adecuada les ayuda a solventar situaciones diferentes de la mejor manera.

“Como padres de familia debemos ser observadores del comportamiento de nuestros hijos, es importante dejarles un espacio personal para después conversar con ellos”.

En ese sentido dice que percibir los estados de ánimo y comportamiento en niños y adolescentes es un punto clave para la decisión familiar de continuar con las clases presenciales, ya que, si ellos expresan no querer regresar, los adultos deben profundizar en buscar las causas de ello.

“Si el niño está bajo presión para que continúe las clases presenciales, existe el riesgo de que presente una desadaptación que afecte otras áreas”, agrega.

Membreño también hace hincapié de utilizar las palabras adecuadas para compartir y rescatar las buenas experiencias que viven los niños. El acompañamiento, la observación y la escucha activa hacia los niños y adolescentes en nuevas situaciones, es clave para generar mucha seguridad en ellos.

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