La Utec presenta libro que relata la vida del padre del vicepresidente Félix Ulloa

Una vida ejemplar es el nombre del escrito del actual vicepresidente de la república, en el que hace un recorrido por la vida del ingeniero Félix Ulloa padre, reconocido como el rector mártir de la Universidad de El Salvador (UES).

Wilber Corpeño
Fotos: Alex Morales
La Palabra Universitaria

La Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec) ha presentado el libro Una vida ejemplar, de la autoría de Félix Ulloa hijo, actual vicepresidente de El Salvador, quien además ha publicado interesantes artículos académicos en países como Estados Unidos, México, España, Francia, Chile, Haití, República Dominicana y en los países de Centroamérica.

El presidente y rector honorario vitalicio de la Utec, José Mauricio Loucel, destaca que la obra del vicepresidente de la república trata de hacer un amplio recorrido por la vida del rector mártir; por ello, como universidad comprometida con el legado, la referida publicación se une a los esfuerzos permanentes por mantener presente la vida y obra de personas que han impactado positivamente en su entorno, desde su participación social, política, artística y cultural.

“Muestra de ello es la denominación de lo que llamamos nuestra geografía histórica, identificando nuestros edificios con nombres de grandes personajes que nos han dejado marcada su vida con sus luchas e ideales”, apunta el presidente de la Utec.

En ese sentido esboza que “con esta obra, el doctor Félix Ulloa hijo, a partir de ahora también será parte de nuestro legado cultural, y se une a la casi un centenar de títulos dedicados a la jurisprudencia, la educación, la realidad nacional, la historia, la economía, las ciencias sociales, la literatura y la cultura en general”, destaca el fundador de la Utec.

De acuerdo al escritor, el libro hace un recorrido por la vida del ingeniero Félix Ulloa, el rector mártir, desde sus orígenes en Chinameca, su tierra natal al oriente del país, su infancia y juventud, donde desarrolló la vena poética que lo llevó a escribir poemas relacionados con el amor, la naturaleza, la docencia y la cotidianidad.

El vicepresidente de la república destaca, además, que el escrito resalta la vida profesional y participación política de su padre, así como su gestión como rector de la Universidad de El Salvador (UES) hasta el atentado que provocó su magnicidio.

Relata que aún viven con él los recuerdos de su padre, sus consejos y enseñanzas, su indómito (indomable) espíritu de superación y su sensibilidad social.

“Félix Ulloa nunca quiso aceptar escoltas de seguridad. Como decía: ‘cuando me llegue el día, quiero irme solo’, no quería cargar sobre sus hombros la responsabilidad de que se perdieran otras vidas para salvar o tratar de salvar la suya”, ha relatado el escritor durante de presentación.

“Este hecho explica por qué cuando salió del quirófano consciente y lúcido, aún sin poder hablar por el disparo que le había destrozado la mandíbula, lo primero que hizo fue pedir lápiz y papel, y en la libreta que se le dio escribió ‘¿Cómo está don Alfredo?, ¿sufrió alguna herida?’. Estaba preguntando por su conductor, don Francisco Alfredo; por supuesto que no le dijeron que el pobre señor había muerto en el acto”, narra el vicepresidente.

En el prólogo del libro el especialista en investigación e innovación educativa, Amílcar Osorio, destaca que el ingeniero Ulloa desarrolló un fuerte sentimiento de solidaridad con el pueblo salvadoreño, lo cual le llevó a manifestar su alta consciencia social, porque tuvo la oportunidad de conocer de primera mano las necesidades, los intereses y los problemas de la sociedad, más que todo en lo relacionado con las necesidades económicas y el requerimiento de contar con educación de calidad para las grandes mayorías.

Se cultivó académicamente en los más altos niveles educativos para servir de mejor forma a los más necesitados, destaca el investigador.

“La historia de vida del ingeniero Ulloa debe motivar a las actuales y futuras generaciones para que construyan sus proyectos de vida, con base en la dedicación al estudio, el trabajo, el esfuerzo, la probidad, la convivencia armónica, la práctica de la justicia en todo el accionar de la vida cotidiana, la construcción de ambientes de paz como semilleros de contextos donde prevalece la convivencia”, concluye el experto en el prólogo de la obra.

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