Lady Galicia es una joven emprendedora que vende minutas para costear sus estudios universitarios

Vender minutas de todos los sabores y colores, es una medida efectiva, que por el momento le resulta funcional a la joven estudiante de la Utec, de la licenciatura en administración de empresas con énfasis en idioma inglés.

Danilo Pérez-Evelin Herrera-Samuel Montes
Estudiantes de comunicaciones
La Palabra Universitaria

De limón con sal, de fresa, piña, coco, uva, con leche, sin leche, en fin, como la prefiera el cliente le prepara su deliciosa minuta la joven emprendedora, Lady Liliana Galicia Martínez, quien ha encontrado en el negocio de los raspados de hielo una manera, hasta el momento funcional, de poder costear sus estudios en administración de empresas con énfasis en inglés en la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec).

Hasta cierto punto, la joven universitaria de 22 años y originaria del municipio de Quezaltepeque, lamenta que la vida a veces es un poco injusta para algunas personas y, envidia de buena manera, a aquellos que la suerte les sonríe y tienen que esforzarse menos por conseguir los sueños de vida, especialmente cuando a estudios se refiere, pues, afirma, que ganarse la vida y juntar lo de la cuota universitaria para muchos, como ella, representa un verdadero reto de vida.

Toma un suspiro, sonríe mientas acaricia su largo cabello negro y reconoce que, en ese vaivén en la búsqueda de sus sueños, tuvo la oportunidad de viajar a Costa Rica a estudiar una carrera, siempre relacionada en el campo de la administración de empresas, pero por los mismos avatares de la vida, debió volver a El Salvador y fue entonces que se aventuró a forjar su futuro académico-profesional en las aulas de la Utec.

Recuerda entre risas cuando le tocó regresar al país, no sabía qué hacer con su vida y no tenía idea alguna de seguir en la búsqueda de sus aspiraciones, “pues recién llegada al país, sin trabajo ni ingresos de cualquier tipo, cualquiera se deprime”, dice.

“Estuve en una heladería en Lourdes, posteriormente comencé a estudiar inglés en una academia, y ahí llegaron a hablar que la Tecnológica ofrece carreras bilingües y escogí estudiar ahí, también decidí trabajar al mismo tiempo para costear mis estudios”, dice la risueña estudiante, al tiempo que atiende a sus clientes.

Galicia explica que se aventuró al negocio de las minutas desde 2018, de manera conjunta con otros jóvenes que decidieron emprender en el mismo negocio, quienes ahora cuentan con un establecimiento fijo en el parque central del referido municipio. Se decidió por el emprendimiento dice, por la falta de oportunidades y las malas condiciones laborales y salariales con las que se enfrentó tras su llegada al país.

“Comencé un ciclo en la universidad y comencé un nuevo trabajo, por la mañana iba a estudiar, por las tardes trabajaba en el puesto de minutas y en la noche llegaba a casa cansada a realizar las tareas”, indica Lady con un poco de nostalgia en su rostro.

El negocio inició con el establecimiento de minutas en el patio de la casa de uno de los chicos emprendedores, allí ubicaban las mesas, los banquitos, los toppins, que son ingredientes para cubrir la minuta, y la máquina hielo; sin embargo, en cuestión de tres meses consiguieron un local en el parque de su localidad, ya que la demanda de los clientes crecía cada vez más.

Lady es el ejemplo de muchos jóvenes emprendedores que, ante la adversidad, ponen por delante sus sueños y aspiraciones para salir adelante en la vida.

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