Presentaron avance de investigación que muestra el rol de los coyotes en la migración

El estudio fue presentado en el marco de la celebración de la décimo sexta Semana del Migrante, que organizó la vicerrectoría de investigación y proyección social de la Utec.

Jackeline Elizabeth Mejía
La Palabra Universitaria

Los avances de la investigación enfocada en los coyotes y su rol en los flujos migratorios, fueron presentados en el marco de la celebración de la décimo sexta semana del migrante, organizada desde el seno de la vicerrectoría de investigación y proyección social de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec).

La vicerrectora de investigación y proyección social, Noris López Guevara, resalta que hace algunos años la Utec identificó la necesidad de abordar, visibilizar e incidir sobre el tema migratorio con la comunidad educativa y la sociedad en general; en ese sentido, desde el año 2005 iniciaron el estudio de las migraciones como parte de la agenda institucional y, hasta la fecha, han contabilizado más de veinte publicaciones.

Amparo Marroquín, profesora del departamento de comunicaciones y cultura de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), y los estudiantes Néstor Moreno, Doris Rosales, Laura Flores y Verónica Menjívar son los responsables del desarrollo de la referida investigación, quienes en su avance destacan interesantes hallazgos.

La investigadora de la UCA destaca que el coyotaje es una mediación central que se ha transformado con el paso de los años y, actualmente, es una figura endurecida que incentiva la migración para lucrarse de dicha actividad.

Agrega que por medio de la investigación se ha empezado a descubrir al coyote como un actor central en el proceso migratorio, pero que normalmente está muy mal visto y que, además, se ha venido transformando a largo de la historia, es decir, es una figura que se ha venido endureciendo con el tiempo, es un personaje del mal que es culpable del sufrimiento, el dolor y las penas de los migrantes.

“Pero al mismo tiempo es un actor muy exitoso, lleno de dinero que muchas veces procura incentivar la migración para lucrarse de ese proceso migratorio. Nos hemos dado cuenta que el coyotaje es un actor central con el que tenemos que discutir y con quien hay que hablar”, dice la investigadora.

De acuerdo a algunos análisis establecidos en el estudio se señala que, en los últimos 15 años, en buena parte de América Latina, el coyote aparece con apenas pequeños matices de coyote malo, bueno, gris y celebrity.

“La narrativa predominante es que el coyote es un actor, un personaje malo. Esta es una narrativa en donde las fuentes de la noticia son siempre oficiales, como el gobierno de los Estados Unidos, organismos internacionales, algunos migrantes y los gobiernos emisores, y son ellos los que nos van a construir este coyote malo”, explica Marroquín.

Aunque los investigadores destacan que en la encuesta de derechos humanos de migrantes y solicitantes de refugio en Tapachula, Chiapas, México, realizada en 2020, desde la perspectiva de los migrantes, los coyotes no son identificados como principales agresores, sino que señalan a otros actores como la policía, pandillas y otros migrantes.

Por otro lado existe la narrativa opuesta, que es la del buen coyote, misma que se encuentra en los medios de comunicación y que a pesar de ser poco común, sí existen casos en los que los periodistas presentan el abordaje de coyotes en las que ellos (los coyotes), aparecen contándose a sí mismo que ayuda a las personas por buen corazón, que ese oficio ya no es un negocio, entre otras narrativas que se muestran.

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


+ tres = 8