Claudia Membreño: la forma de comportarnos determina lo valores que hemos aprendido en casa

La importancia de las normas en el hogar ha sido el tema que la psicóloga de la Utec abordó recientemente, en el programa televisivo 33 Te Escucha.

Karen Escoto
La Palabra Universitaria

El tema relacionado a la importancia de las normas en el hogar ha desarrollado la académica de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec), Claudia Membreño, durante el programa televisivo 33 Te Escucha.

La psicóloga resalta que se debe partir del entendido que la base de la construcción de la sociedad es la familia, por lo tanto, es ahí donde se establecen las primeras normas de convivencia; del mismo modo, es en ese escenario donde se aprende a desarrollar los vínculos cercanos con otros.

“Es importante revisar la convivencia y la regulación de la conducta para poder generar una consecuencia o una dinámica familiar más estable”, añade la experta.

Resalta que las normas son un conjunto de formas de relacionarse entre unos y otros sobre el marco conductual en un nivel relacional, es decir, que las relaciones de todos estarán basadas sobre una dinámica familiar instituida por un ideal de comportamiento que establecen las personas de máxima autoridad en el hogar.

“La forma de comportarnos determina mucho los valores que nosotros hemos aprendido en casa; cuando nosotros nacemos, nos incorporamos a un mundo que ya está instituido por el compartir de dos adultos, entonces, nuestro primer proceso de socialización en el que conocemos un mundo exterior es en el hogar”, recalca.

Del mismo modo enfatiza la importancia de que el niño no comprende todavía en las primeras etapas de la vida, sino que se va a mover y va a limitar su conducta a lo que tiene que aprender, lo que debe de ser y lo que no debe de ser, a través de la famosa palabra “no”.

La experta asegura que con la palabra “no” el niño comienza a reconocer hasta donde debe de llegar, de acuerdo al aspecto sensitivo que sus padres le transmiten, en ese sentido, el niño observa y percibe la sensación que su papá o su mamá le trasladan y esto le significa un límite.

“El niño mide hasta dónde puede llegar, pero los padres son aquellos transformadores y constructores de esa condición de la conducta, y ahؙí es donde vienen las normas y los sometemos a una condición de costumbre”, puntualiza.

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