Falsificar documentos trae consecuencias legales y laborales dice abogada

Así lo contextualizó la profesional del derecho, Xenia Linares Rodríguez, durante una de sus intervenciones en el programa de entrevistas, 33 Te Escucha.

Fernando Quintanilla
La Palabra Universitaria

Sobre la falsedad documental versó una de las temáticas que recientemente se abordó en el programa de entrevistas, 33 Te Escucha, en el que participó como panelista la profesional del derecho y docente de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec), Xenia Linares Rodríguez.

Según explica la experta hay una infinidad de documentos que suelen ser falsificados, uno de ellos podría ser las constancias laborales, que son documentos que se utilizan para acreditar que cierta persona labora para alguna empresa o institución, donde se especifica el tiempo que lleva en la empresa y el salario devengado por el empleado.

En cambio, la creación de una constancia falsa es para poder tener ciertos privilegios que no han sido dados de manera lícita, aunque esta es fácil de detectar, ya que basta con llamar a la empresa o institución para corroborar los datos que se han brindado.

Por otra parte, la constancia médica es difícil de detectar, ya que lo que dice un doctor se toma como verídico y confiable, si ya es un tema más delicado, se necesita la realización de un peritaje legal y una de las consecuencias para los empleados involucrados podría ser “la pérdida de su empleo”, comenta la abogada.

Agrega que las consecuencias para un médico son mayores, ya que son personas autorizadas por la junta de vigilancia de la profesión médica, otorgando prestigio y veracidad, pero si detectan la creación de constancias falsas pueden ser suspendidos de forma temporal o permanente de su cargo.

Explica que una constancia hacia una institución o autoridad, como es el caso del tribunal ya sea para una audiencia, cita o de índole familiar, son mayores, afectando a las personas involucradas en el área laboral donde no solo “salen afectados quienes lo extienden, sino también quienes lo utilizan”, dice.

Resalta que en el país se encuentra un equipo de peritos calígrafos, que son personas que se encargan de revisar las firmas, sellos y documentos de dudosa procedencia, aunque los resultados pueden variar, ya que cada perito tiene un criterio diferente ante la revisión de estos casos.

Advierte que ser partícipe de la creación de este tipo de documentos trae consecuencias legales y la penalización oscila entre tres a seis años de cárcel; lamenta que por lo general este tipo de delitos de falsificación de documentos son cometidos por personas profesionales y calificadas.

Explica que hay dos tipos de fabricación de documentos falsos, la primera es la falsedad material, cuando la construcción del documento es falsa, como el sello y la firma; y, por otra parte, la falsedad ideológica, que es cuando la construcción es auténtica, pero el contenido es falso.

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