CENAR imparte clase abierta de náhuat en el marco del día de la lengua materna

La actividad se ha realizado en el marco del Día Nacional de la Lengua Náhuat y Día Internacional de la Lengua Materna, que se celebra cada 21 de febrero.

Wilber Corpeño
La Palabra Universitaria

Un grupo de niños, niñas y adolescentes de entre 4 y 17 años aprendieron los colores en náhuat durante la clase abierta que el director general de multiculturalidad, Alberto Cruz, ha brindado en el Centro Nacional de Artes (CENAR).

“Nos sentimos contentos porque esta es nuestra primera clase abierta del año; se han preparado diferentes actividades para que poco a poco se vayan conociendo los términos en náhuat, por lo que es importante comenzar con lo más básico, con lo que aprendemos de pequeños, como son los colores”, explica el director del CENAR, Rolando Chicas.

La clase está diseñada para aprender los colores en náhuat a través de juegos lúdicos como peregrina, y de técnicas de dibujo y pintura, para facilitar el aprendizaje a los participantes, entre quienes estaban estudiantes del CENAR e invitados.

Por su parte, el facilitador dice que “se busca dar a conocer algunos elementos que tienen que ver con la identidad cultural de nuestro país. Vamos a hablar de los nombres de los colores y su relación con la naturaleza, despertar el interés por conocer, por investigar, por redescubrirnos a través del acercamiento a la lengua náhuat”.

Por ejemplo, explica Cruz, el nombre del color rojo en náhuat es chiltik, que deriva de la palabra chil, que significa chile. “Decir chiltik es como decir enchilado, cuando algo tiene apariencia rojiza, el náhuat lo relaciona con un chile”.

Cruz cuenta con el apoyo de las maestras de expresión artística del CENAR, entre ellas la profesora Edith Hernández, quien explica que se busca enseñar los colores primarios por la relación directa que tienen con las clases que imparten en los cursos regulares.

“La actividad ha sido muy especial, la dinámica de la peregrina es muy útil para que los niños memoricen los colores en náhuat, que es un idioma que no lo enseñamos en casa y no lo enseñan en las escuelas. Mi niño aprendió a contar usando peregrina y, ahora, con los colores en náhuat, ya me llevo la idea para que los practique en casa”, dice Alba Aparicio, quien ha participado con su hijo, José Hernández, de cinco años.

“El náhuat sigue vigente en el habla cotidiana. Algunas palabras permearon del náhuat al castellano porque tal vez eran palabras que nombraban cosas que, para los europeos, no eran conocidas y terminaron conservando su nombre en náhuat, lo único que levemente castellanizados; a este fenómeno se le conoce como permeación lingüística y, de alguna manera, el náhuat sigue vigente entre nosotros desde las voces, y ahora son de uso cotidiano y no nos damos cuenta”, puntualiza Cruz.

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