Casos de éxito de estudiantes exponen durante conversatorio

Mario de Jesús Paz Guevara, estudiante de ingeniería en sistemas y computación,  fue invitado a participar en la actividad que fue moderada por la vicerrectora de investigación y proyección social de la Utec, Noris López Guevara.  

Karen Escoto 
La Palabra Universitaria  

Estudiantes Uteccasos de éxito, es la iniciativa que impulsa el Laboratorio de Innovación Social (Lab Utec Núcleo) de la Universidad Tecnológica de El Salvador, en el que se pretende dar a conocer casos exitosos de estudiantes de diversas carreras.   

La vicerrectora de investigación y proyección social de la Utec, Noris López Guevara, quien fue la responsable de moderar el conversatorio que se desarrolló con el estudiante de ingeniería en sistemas y computación, Mario de Jesús Paz Guevara, resaltó que para el Laboratorio Utec Núcleo es importante dar un reconocimiento a los estudiantes que son el orgullo y bandera de presentación ante la sociedad.   

Mario Guevara, quien es oriundo del departamento de Usulután, graduado del técnico en software y estudiante actual de la carrera de ingeniería en sistemas y computaciónha trabajado para empresas multinacionales muy reconocidas en las que se ha desempeñado en el área del software, lenguaje de computadoras y, además, tiene conocimientos en el área financiera en la que desarrolló una aplicación y actualmente se desempeña como desarrollador Java en una banco local. 

Guevara se describe a sí mismo como una persona con sueños, metas claras, espíritu de superación y quien pone su mayor empeño en lo que hace.  

Resalta que desde pequeño se le han inculcado principios y valores, lo que siempre lo ha llevado a la búsqueda constante de nuevos aprendizajes y procurar ser motivo de orgullo para su entorno familiar. 

Tengo claro lo que quiero y adónde quiero llegar, por eso he tomado otra carrera para seguir creciendo y para motivar a otros jóvenes así como yo, para que conozcan que pueden llegar igual o más alto que yo, dijo 

Además, mencionó que el hecho de ser originario de un humilde pueblo de Jiquiliscoen Usulután, y haber crecido en una zona rural no lo limitó para pensar en grande y desarrollarse académicamente. 

Soy un joven que cree firmemente en Dios, y sé que él ha sido quien ha abierto puertas para que yo pueda llegar a donde estoy, ha puesto a las personas indicadas, me ha puesto los retos al frente para aprender en mi vida”, resaltó el joven profesional.  

Al mismo tiempo destacó que admira a las personas que aún siguen trabajando en el campo como él lo hizo alguna vez, pues reconoce que el trabajo campesino es pesado y requiere un gran esfuerzo.  

Recordó que al llegar a San Salvador le resultó un poco difícil adaptarse a un entorno social y a un ambiente laboral que desconocía, lo cual fue un proceso que le enseñó que no podía quedarse con la forma de pensar que tenía, de acuerdo a su cultura y a sus costumbres; por lo tanto, tuvo que evolucionar y acoplarse a cada situación, sin olvidar sus raíces, ya que eso le ayuda a mantener los pies sobre la tierra.  

Tener una visión de dónde queremos llegar nos permite luchar por ello, sin miedo, porque el éxito no llega a tocar la puerta, si no que espera que tu toques a su puertapuntualizó el joven estudiante.  

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