Reflexionan sobre la guerra de las 100 horas después de 50 años

En el conversatorio, que fue organizado por la dirección de cultura de la Utec, participaron connotados académicos de Honduras y El Salvador.

Texto y fotos: Wilber Corpeño
La Palabra Universitaria

El Museo Universitario de Antropología (MUA) de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec) albergó el conversatorio denominado Reflexiones por la Paz y la integración Centroamericana, desarrollado en el marco del 50 aniversario de la guerra entre El Salvador y Honduras, en 1969.

En esa jornada de reflexión sobre la “guerra de las 100 horas”, que encabezó el director de cultura de la Utec, Ramón Rivas, participaron el presidente de la Academia Hondureña de la Lengua, Juan Ramón Martinez; David Hernandez, connotado académico salvadoreño, y el encargado de asuntos culturales de la Asamblea Legislativa, David Trejo.

De acuerdo al antropólogo Ramón Rivas, a pesar de que ya se ha escrito sobre este conflicto, cada día las fuentes orales se pierden, porque el tiempo pasa y muchos de los que participaron en esa guerra ya están muriendo, por ello la importancia en estos tiempos en los que la ciencia y tecnología están muy avanzadas, que la verdad de los hechos del pasado puede ser encontrada y expuesta a las nuevas generaciones, de quienes no hay certeza si tienen interés en conocerla.

“Como investigador y antropólogo que soy, considero muy importante en crear nuevas líneas de investigación para encontrar y exponer aquellas verdades que aún no se han dicho a la sociedad salvadoreña y hondureña”.

Bajo esa premisa el también ex funcionario del vecino país, Juan Ramón Martínez, expresa desde cualquier punto de vista su desacuerdo con aquel acontecimiento. “Yo soy de la costa norte, yo soy del mundo bananero en donde los mejores amigos, familiares de nosotros eran salvadoreños.

El letrado académico sostiene que la guerra tiene su origen en la no renovación del tratado migratorio entre Honduras y El Salvador. “Y es que los salvadoreños en ese tiempo no buscaban migrar a los Estados Unidos, sino que su principal apuesta era emigrar a Honduras”, sostuvo.

David Hernandez sostiene que el flujo migratorio de salvadoreños al vecino país, especialmente hacia la costra atlántica, se inició en 1932 a causa de la persecución que impulsó contra las comunidades indígenas el expresidente Maximiliano Hernández Martínez.

“En nuestro país en 1932 se realizó una masacre de campesinos e indígenas encargada por el entonces presidente Hernández Martínez, lo que ocasionó la primera gran migración de salvadoreños hacia Honduras”, explicó el experto.

Otra tesis que toma mucha fuerza sobre las causas que pudieron originar aquella “inútil” guerra es la intención de expropiarles los terrenos que habían obtenido por medio de su trabajo, servido durante muchos años en beneficio de las grandes compañías bananeras que en esos años operaban en tierras hondureñas.

El exfuncionario hondureño sostiene que había intenciones oscuras por parte de las autoridades militares subordinadas en quedarse con los terrenos de los salvadoreños que se habían asentado en su país. También sostiene que la guerra pudo haber sido esmerada por la desintegración del mercado común centroamericano.

Ramón Rivas acuña que después de 50 años hay mucho por seguir investigando sobre las verdaderas causas que llevaron al desarrollo de esa guerra, que lo único que dejó fue la muerte de cerca de 5 mil civiles y más de 300 mil damnificados, entre otras afectaciones.

El director de cultura dijo que este tipo de actividades son organizadas con la intención de propiciar un espacio de reflexión sobre eventos históricos, como la guerra de la legítima defensa, que fue impulsada entre el 14 y el 18 de julio de 1969.

     

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