Rufino Garay hijo: veo a la Utec como una entidad académica que evoluciona cada vez más

Después de 40 años de haber sido parte de aquel grupo de amigos que tuvieron la visión de fundar la institución que hoy se posiciona como una de las mejores universidades privadas en el país, Rufino Garay, resalta que la Utec se seguirá caracterizando por su proyección de trascendencia y evolución frente al futuro.

Wilber Corpeño-Edna Orellana
Fotos: Alexander Morales
Especial 40 años de la Utec
La Palabra Universitaria

Fue en 1979 cuando se reunió un grupo de académicos y visionarios para fundar el Instituto Tecnológico de Comercio y Administración de Empresas (Itcae), cuyos cimientos consolidarían la existencia de lo que hoy es la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec), entre ellos se encontraba Rufino Garay hijo que, en aquel momento, se alineó al sueño que abrazaba el doctor Mauricio Loucel, José Adolfo Araujo Romagoza, Juan José Olivo Peñate y Edgardo Emilio Zepeda.

Desde su creación en aquellos años en que la sociedad era abatida por el auge de un proceso de guerra que no tendría retorno, Rufino Garay compartió con el resto de fundadores de la Utec su vocación de servicio a los demás, la que desde los inicios de esta casa de estudios se perfilaba ya como uno de sus sellos institucionales.

“La Universidad Tecnológica nace con una idea, nace con un sueño, un sueño que tuvimos varios amigos, colegas, recién graduados como profesionales y que nos preocupaba ver como aquellas condiciones de hace 40 años en nuestro país eran complicadas para que la sociedad pudiera realizarse”, dijo el académico que hoy es parte del senado consultivo de la Utec.

Para Rufino Garay hijo, haber formado parte del grupo gestor de la idea que hoy se alza como una de las universidades privadas más grandes de la región es un hecho que acrecienta su tesoro personal, por haber sido un proyecto que ha beneficiado a miles de personas que hoy son profesionales.

“En aquella época veíamos generaciones con algún grado de frustración por la falta de oportunidades, de seguir estudiando y de prepararse de mejor manera”, resaltó.

Para el profesional, que en su momento dirigió la rectoría de la Utec, el trascender del alma máter de cara al futuro se encamina en la consolidación del sueño con el que fue fundada hace cuatro décadas. “Veo a la Utec como una entidad académica que cada vez evoluciona aún más, que se sabe insertar y adecuar a las nuevas circunstancias de nuestro país y que en 40 años han cambiado muchísimo y seguirá cambiando”, agregó.

Acuñó que la universidad desde su fundación y con el devenir de las décadas ha demostrado esa habilidad especial de adaptarse a las circunstancias y cambios que la sociedad y la naturaleza misma han manifestado.

“La universidad ha demostrado esa capacidad y esa flexibilidad para ir consiguiendo ser una de las mejores opciones académicas superiores en nuestro país”, concluyó.

     

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