San Salvador rendido ante el azul y blanco

Por: Morena Azucena

Como casi todos los septiembres, el cielo gris se impuso en las celebraciones de las fiestas aniversario de la Independencia Centroamericana; sin embargo, eso no impidió que más de 6 mil estudiantes, militares y cientos de ciudadanos y comerciantes se volcaran a las calles de San Salvador para demostrar su fervor cívico con expresiones culturales, artísticas y musicales.

Una de las ciudadanas comprometidas fue Jaqueline Baires, una maestra del colegio Ladislao Leiva que aguardaba en la esquina cultural ubicada a la altura de un hotel sobre el Bulevar de Los Héroes. “Con esta actividad se conmemora a nuestros ancestros que lucharon por la independencia; no sería bueno dejarlos en el olvido”, manifestó la docente mientras esperaba el paso del desfile estudiantil y las bandas de paz sobre esa arteria capitalina.

Agrega que durante toda esta semana, los estudiantes de su centro educativo recitaron la Oración a la Bandera, entonaron las notas del Himno Nacional y profundizaron en las gestas independentistas que fueron lideradas por los próceres y personajes que ahora figuran en las crónicas y manuales de historia nacional.

Para el vendedor de dulces, Sixto Reyes, el 15 de septiembre es una oportunidad para mover aún más sus productos entre los participantes y transeúntes. “Acá vendemos y hacemos ‘la cacha’ como siempre”, dice al momento que revuelve chicles con sabor a fresa y menta.

Mientras que, para Raúl Paniagua, padre de familia de un estudiante de la Utec, esta efeméride representa la libertad, el fomento del amor patrio en su hogar y búsqueda por “salir adelante”, pese a la violencia y otros problemas que imperan en la sociedad salvadoreña.

Por otro lado, para las instituciones gubernamentales la visión de patria se resumió en el lema: “Sigamos creando futuro”, frase que predominó en los banners, mantas y emblemas portados por los estudiantes y maestros.

Pero además de inculcar esta filosofía a través de este pensamiento, las autoridades educativas afirman que trabajan en el rescate histórico de expresiones prehispánicas tales como el juego de pelota, que fue representado por el Instituto Nacional de Quezaltepeque durante el desfile.

“El juego de pelota es un manifestación cultural y deportiva que está siendo practicada por estos jóvenes que emplean las técnicas ancestrales tales como el empleo de la cadera y los antebrazos”, explicó el director departamental de educación de San Salvador, José Augusto Hernández.

Hernández agregó que tal es el avance de esta tradición que para abril del próximo año se celebrará un campeonato mundial de esta práctica prehispánica. “En la actualidad tenemos más de cien instituciones que lo están aprendiendo”, aseveró.

Además de divulgar estas costumbres, el funcionario indicó que este desfile contó con la participación de más de 24 centros educativos provenientes de la capital quienes también mostraron sus habilidades musicales por medio de las bandas paz, las tradicionales cachiporras y vestimenta colorida creada con materiales reciclados y tradicionales.

A eso de las 10 de la mañana, los participantes ingresaron al Estadio Nacional “Mágico González” donde fueron recibidos por el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén y su gabinete de gobierno.

También en la actividad participó el cantante Arquímides Reyes, quien entonó su más reciente éxito “Bendita tierra”.

Al interior no faltaron, además, las piruetas de los militares quienes se sumaron a este evento, luego de recorrer con sus diferentes destacamentos y unidades desde el Redondel Masferrer.

El acto cerró con la participación de la Fuerza Aérea, entre helicópteros y aviones, que rodearon este escenario deportivo en donde realizaron, además, simulacros de rescates y otras maniobras.

     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


nueve − 6 =