Investigación sobre los mesones de San Salvador fue presentada en la Utec

El estudio fue presentado por el médico psiquiatra, antropólogo y docente de la casa de estudios superiores, Sergio Campos, quien destacó la importancia que en su momento tuvieron esos lugares especiales de convivencia.

La Palabra Universitaria
Fotos: Alex Morales

Los mesones de San Salvador es el nombre de la investigación que presentó el médico psiquiatra, antropólogo y docente de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec), Sergio Campos, quien compartió los resultados ante un grupo de académicos y estudiantes de la cátedra de realidad nacional.

El investigador, que nutrió su presentación con base a su propia experiencia como ocupante de mesones en San Salvador por más de 40 años, apuntó que en su momento fueron lugares de convivencia de mucha demanda en la capital, pero que con el paso de los años y debido a una serie de factores socioculturales han ido en decadencia.

Campos resaltó que el mesón produce un hecho social y antropológico, dado que en muchas ocasiones el hacinamiento de las personas que lo conviven producen lazos de hermandad y, en el extremo, “roces” que terminan en grandes pleitos entre las familias del mismo lugar o su contraparte, enlaces matrimoniales o alianzas estratégicas.

“Muchos de estos comportamientos o prácticas son provocadas por las diferentes costumbres socioculturales que tienen los inquilinos”, explicó el investigador.

El antropólogo agregó que desde la concepción de las ciencias sociales, lo fundamental es entender que la transformación de la ciudad ha traído como consecuencia una disminución en ese tipo de vivienda y que, a través de la historia así como por las actividades de modernización y globalización, esa forma de asentamientos se dirige hacia una gradual desaparición y poco a poco solo se van quedando en el recuerdo los mesones de San Salvador, o al menos eso parece.

Sergio Campos explicó que fue en los años 1930 que, debido al desplazamiento de las familias de altos ingresos, las residencias abandonadas se empezaron a transformar en establecimientos comerciales o se dividieron en viviendas populares llamadas “mesones”, que consisten en viviendas de una sola habitación para cada familia que comparten los servicios sanitarios.

“Es de esta manera que este tipo de vivienda popular, común en América Latina, conforman los “mesones” y se convertirán en las principales formas de hábitat de las familias pobres en las principales ciudades del país hasta el tercer cuarto del siglo XX, construyendo una de las principales manifestaciones de segregación espacial y exclusión social”, reflexionó el investigador.

Puntualizó que los lazos de convivencia, amistad y solidaridad ahí formados significan tanto para sus moradores, que aun con el pasar del tiempo no se olvidan de todo lo que para ellos representó.

Y es que la investigación recoge interesantes testimonios de personas que, al igual que el investigador, convivió o lo sigue haciendo en aquellos lugares que en algún tiempo fueron de cierto modo populares en San Salvador.

     

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