Detalles de diseño en El paso del jaguar fueron creados por académicos de la Utec

Se trata de la experta del diseño gráfico, Rita Araujo, y el arqueólogo Marlon Escamilla, quienes se dieron a la tarea de poner manos a la obra con sus destrezas para contribuir al embellecimiento de la megaobra de infraestructura vial, inaugurada hace algunas semanas.

La Palabra Universitaria
Fotos: Antonio Herrera

La experta del diseño gráfico, Rita Araujo, y el arqueólogo, Marlon Escamilla, ambos académicos de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec), fueron los responsables de aportar, cada uno desde sus campos de acción profesional, al diseño que embellece el paso multinivel El paso del jaguar, construido en las inmediaciones del Rancho Navarra.

Cualquier automovilista que transita por el moderno paso multinivel se deleita observando detalles muy bien cuidados que muestran al danzante de la gruta del Espíritu Santo de Corinto, las esculturas de la tradición Cabeza de Jaguar, los petrograbados de Igualtepeque, la serpiente emplumada y las pinturas de gobernantes y guerreros jaguar en la cerámica prehispánica.

Los profesionales de la Utec contaron con la colaboración del Ministerio de Cultura, que dio acceso a piezas arqueológicas de sitios como Quelepa, Corinto, Tazumal, Igualtepeque, en Santa Ana; Tapalshucut en Izalco y Loma China en Usulután, entre otros.

“Mi aporte como arqueólogo fue dar insumos en la parte conceptual para que se colocaran elementos que vinieran de sitios arqueológicos específicos y de manifestaciones culturales como el arte rupestre, esculturas o la cerámica misma”, dijo Escamilla.

Por su parte, Araujo explicó que para el diseño del paso vehicular se tomaron como referencia cuatro sitios arqueológicos y que para los pasos peatonales los tres períodos culturales prehispánicos. Agregó que “las ilustraciones tenían como objetivo principal replicar las originales, las cuales se encuentran en piedra tallada, cerámicas pintadas y piezas de jade”.

El proceso de creación tomó nueve meses de trabajo, en los cuales se realizaron 256 bocetos a mano “que posteriormente fueron digitalizados para su aprobación y selección. Las ilustraciones debían de tener ese carácter de abstracción de la figura y, al mismo tiempo, marcar las diferentes características de los períodos sin romper con la armonía visual del conjunto”, dijo la diseñadora.

El arqueólogo detalló que en el primero de los tres túneles que sirven como pasos peatonales se plasmaron representaciones del Preclásico 2 mil años antes de Cristo y 250 después de Cristo. En este se incluyeron las cabezas de jaguar que son muy características de la zona occidental, como las tres de Tapalshucut y otras en la zona nuclear de la tradición escultórica.

Otro de los pasos fue diseñado con imágenes del Clásico 250-900 después de Cristo, que representan “el desarrollo del sistema político que alcanzaron las antiguas civilizaciones durante este período y se retomaron escenas donde podemos observar a gobernantes sentados en sus tronos y guerreros, que fueron extraídas de cerámica del sitio arqueológico Cara Sucia en Ahuachapán”, dijo Escamilla.

Mientras que para el Postclásico 900 mil 524 después de Cristo se quiso resaltar el fenómeno de la migración de los grupos nahuas que vinieron del centro de México, quienes trajeron diferentes prácticas y un panteón de deidades que era nuevo para esta región, como Quetzalcóatl o serpiente emplumada, cuya imagen está en una vasija encontrada en Loma China, la cual puede apreciarse en la sala de religión del Museo Nacional de Antropología.

El paso del jaguar fue inaugurado recientemente por el presidente de la república, Salvador Sánchez Cerén, durante un acto en la referida vía.

     

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