Exposición fotográfica sobre moros y cristianos se exhibe en restaurante-café de Cojutepeque

La exposición fue acompañada de un conversatorio en el que el fotoperiodista Antonio Herrera y el académico Julio Martínez, hablaron sobre su pasión por el tema.

Texto y fotos: Wilber Corpeño
La Palabra Universitaria

Con un interesante conversatorio fue inaugurada la exposición fotográfica sobre Moros y cristianos en el espacio de exhibiciones del restaurante Cafeto, en la ciudad de Cojutepeque, Cuscatlán, misma que es de la autoría del fotoperiodista Antonio Herrera Palacios.

Durante el conversatorio, se presentó además el libro La fiesta de moros y cristianos o los historiantes de El Salvador, de la autoría de Julio Martínez, director de la escuela de antropología de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec).

El conversatorio contó con la moderación de Juan Olano, propietario del establecimiento, que tiene como principal filosofía, café, arte y convivencia. El autor de la colección fotográfica apuntó que la exhibición presenta una recopilación de escenas de los llamados Moros y cristianos, celebración que forma parte de las costumbres culturales en algunas poblaciones y ciudades a lo largo del país.

“Pretende darnos una mirada rápida a los elementos que forman parte de esta tradición y de aquellos que giran alrededor, en algunas poblaciones como Panchimalco y en la misma ciudad capital, en San Antonio Abad”, reflexiona Herrera, quien se desempeña como jefe del departamento de periodismo en la escuela de comunicaciones de la Utec.

La iniciativa de instalar la exhibición es el resultado de la combinación entre la pasión por la fotografía enfocada en ese tema, por parte de Herrera Palacios y la pasión por desarrollar investigación socio antropológica, esmerada por el maestro Julio Martínez.

Durante aquel conversatorio, que fue presenciado por varias personas amantes del buen café, el arte y la convivencia, los académicos de la Utec compartieron sus pasiones, uno por la fotografía cultural, especialmente enfocada en esta temática y, el otro, por su esmero de impulsar su investigación doctoral sobre la que en estos tiempos se ha convertido en una tradición popular, establecida tras el histórico hecho de las batallas que se libraron durante la reconquista, en la cual los reinos hispánicos cristianos retomaron los dominios ocupados por los mahometanos.

La danza de los Moros y cristianos es una festividad popular celebrada en España, principalmente en el sur de la comunidad Valenciana y otras zonas del sureste peninsular, pero, según explicó el investigador, esa expresión fue introducida con el “descubrimiento” y conquista de América por los españoles hace más de 500 años, lo que con el paso del tiempo se convirtió en una expresión cultural muy arraigada en buena parte de poblados de la región, y, en El Salvador, aún se sigue conservando esa histórica tradición española en muchos municipios, de los cuales da fe la exhibición fotográfica.

Martínez agregó que los resultados que va arrojando su proyecto de investigación apuntan a que esta tradición parece ir perdiendo fuerza de forma acelerada en los pueblos de El Salvador, lo que le lleva a suponer que podría dejar de existir en algunos 20 años.

“Hasta 1980, el número de grupos de Moros y cristianos en el territorio salvadoreño era de 114, ahora solo existen 31. Además, los parlamentos ya no son relatados, por lo que la gente ya no los escucha y a las personas solamente le gusta ver la danza, esa que ha pasado de ser de dos horas a solamente 15 minutos”, reveló el investigador.

Ese elemento que indica que la tradición va desapareciendo, hace inevitablemente importante la exhibición fotográfica de Antonio Herrera, dice Martínez, pues es un legado para que las nuevas generaciones vayan entendiendo que el tema de Moros y cristianos es parte de las tradiciones de los pueblos originarios en El Salvador.

“Esta exposición, a mi particularmente, me gusta muchísimo porque tiene elementos que no se encuentran fácilmente en otras fotografías, hablo del colorido de la foto, además es una fotografía con mucho movimiento, lo cual la hace muy particular”, puntualizó el académico.

La exposición estará disponible en Cafeto Cujutepeque hasta el mes de septiembre, según explicaron los organizadores.

     

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