Carlos Alberto Saz: paladín del buen castellano

Orsy Campos Rivas
La Palabra Universitaria
 

El profesor y psicólogo, graduado de la Universidad de El Salvador, Carlos Alberto Saz, es secretario de la Academia Salvadoreña de la Lengua, columnista de El Diario de Hoy, conductor de un programa radial en la YSUCA; profesor de la Escuela Normal de Maestros Alberto Masferrer, con una rica experiencia de 48 años en la docencia.

Es un defensor de la palabra bien dicha y bien escrita, rigiéndose siempre según las normas de la Asociación de Academias de la Lengua Española; eso incluye la preeminencia de la clase gramatical a la que pertenece un nombre sustantivo o un pronombre masculino sobre uno femenino.

Sus armas son el Diccionario de la lengua española, los libros de gramática y el sitio en Internet de la Fundación del Español Urgente (Fundéu), entre otros, para defender a capa y espada las formas correctas de la dicción castellana.

Con esos recursos critica, ‘regaña’ y aconseja sobre cómo hablar y escribir mejor, de una forma educada, con las más de cien mil palabras que tiene actualmente la lengua de Cervantes.

Al hablar de gramática se emociona como el fanático que defiende a su equipo de fútbol preferido. Para él los tiempos verbales, las tildes, los hiatos y las nuevas palabras que aparecen en el diccionario son el pan de cada día.

 

¿Cuántas palabras tiene el castellano?

Esa pregunta es curiosa. Y precisamente yo  consulté en la Fundación del Español Urgente; y —increíble— me dijeron que no hay un número determinado de palabras, que son miles y miles, centenares de miles, quizá millones; pero no hay un número exacto de palabras de la lengua española y que estén registradas en el diccionario oficial.

Me explicaron que la lengua está en constante evolución y que cada día surgen nuevos términos. Nada menos estas palabras, relativamente nuevas, producto de la tecnología moderna, como blog, bloguear, tuitear, son términos que vienen a enriquecer la lengua española, y no están en esta edición del diccionario, que es la del 2011; vienen incorporadas en la nueva edición, que será presentada en Madrid en octubre.

 

¿Por qué es importante escribir gramaticalmente bien el castellano si las personas, aunque lo escriban mal, siempre se entienden entre ellas?

Es por seguir las normas y los principios que nos recomienda la gramática (enfatiza con voz enérgica), que es la directriz en cuanto a cómo debemos expresarnos de una manera culta, normativa, en un español general, que es el que debemos hablar y escribir, principalmente las personas que tenemos cierto grado de cultura y educación.

Un español culto, un español normativo, indica la cultura del idioma que deben enseñar los profesores, los maestros, los catedráticos en el aula y los comunicadores sociales, quienes, aquí en el país, están cometiendo una serie de errores que van en contra de las normas del bien decir.

 

¿Qué responsabilidad y obligación tienen los comunicadores para escribir correctamente?

Ellos tienen una responsabilidad primordial, en el sentido que enseñan a través del periodismo; porque esa es una de las funciones del periodismo: enseñar, culturizar. Entonces, tiene una gran responsabilidad en la cultura del idioma.

¿Cuáles son los errores más comunes cometidos por los comunicadores?

Pobreza de lenguaje. Una de las palabras comodines es ingresar: “ingresaron a la casa destroyer”. El término destroyer, no sé si es un salvadoreñismo. Lo correcto es: “entraron a la casa”. Se va a ingresar a una universidad cuando se va a estudiar una carrera. Nuestros periodistas le han dado tanta carta de presentación a la palabra persona que no dicen ciudadano, salvadoreño o individuo.

En los medios, como La Prensa Gráfica, escriben Primera Avenida Norte con minúscula. No es así. Primera Avenida Norte es nombre propio. Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) debe ser escrito con iniciales mayúsculas. Se los he hecho ver, pero a ellos se les ha antojado no utilizar las letras mayúsculas cuando se deben emplear en nombres propios. Es un capricho de ellos.

Hace poco salió en El Diario de Hoy la palabra teorico, sin tilde, en vez de teórico. Otros usan expresiones como “habían muchos muertos”. Lo correcto es ‘había’, del verbo haber; y cosas así con las conjugaciones de verbos.

No obstante, no todo es negativo; porque muchas veces enseñan palabras cultas al público. Por ejemplo, nosocomio en vez de hospital.

¿Qué recomienda a los comunicadores y a otros profesionales para mejorar?

La recomendación es que se familiaricen con obras gramaticales recientes. Nuestros periodistas tienen el deber de informarse con los más recientes libros de gramática y ortografía de la Real Academia Española y de la Asociación de Academias de la Lengua Española. Otro libro importante es el Diccionario panhispánico de dudas. Este debe estar en la mesa de todo periodista que se dedique a escribir correctamente.

Hay una obra que se las recomiendo a los periodistas: Diez mil verbos castellanos, de la Editorial Larousse. Es un libro que le sirve de mucho a todo comunicador y a todo maestro. También, que tengan como auxiliar cualquier diccionario de sinónimos y antónimos.

Y hay un libro de ortografía que recomiendo, quizá es el mejor escrito en El Salvador, cuyo autor es el padre Javier Ibáñez, en donde hay más de 600 ejercicios de ortografía. Lo otro es que tenemos que leer cualquier libro que llegue a nuestras manos; leer los clásicos, los autores nacionales, para ver la diferencia entre unos y otros.

 

En la redacción periodística, ¿qué errores se cometen con el uso del género?

—En eso hay que ser sinceros. Son cuidadosos nuestros periodistas, jamás escriben “las y los niños, las y los diputados, los maestros y las maestras”. En ningún periódico escriben de esa manera los periodistas. Escriben correctamente: “los diputados, los profesores, los niños”. No dicen: “los niños y las niñas”; no dicen: “los ciudadanos y las ciudadanas”.

Ese mal llamado lenguaje de género y ese uso de la arroba tan común en las personas ignorantes, como los señores del Ministerio de Educación —y no me canso de decirlo—; como “Día del Maestr@”, “Día del Niñ@”, “Estimados/as”. Es una de las peores ridiculeces del idioma que tanto defienden las asociaciones feministas.

 

Ellas argumentan que el idioma discrimina, porque gramaticalmente está basado en el machismo. ¿Cómo lo considera usted?

Es una solemne equivocación de estas señoras. Porque, cuando se dice “estimados maestros de esta escuela”, se sobreentiende que en maestros van involucradas las maestras. Entonces, no se discrimina. Jesucristo dijo: “Dejad que los niños vengan a mí”; no dijo: “Dejad que ‘los niños y las niñas’…”.

Y veo, y leo, con mucha satisfacción, que en televisión educativa, Televisión Nacional de El Salvador, escriben muy bien “La hora del niño”. Es uno de los mensajes donde todavía se respeta el uso normativo del castellano. Así es que, dejémonos de estos vericuetos del idioma productos de la ignorancia.

 

Si en una reunión donde hay profesores, hombres y mujeres, solo se dijera ‘bienvenidas maestras’, ¿lo vería como una discriminación al género masculino?

No si en un grupo de docentes, de 39 mujeres y un docente varón, se dice “bienvenidos queridos docentes”, aunque solo haya un hombre.

 

Pero si solo se dijera ‘bienvenidas maestras’, ¿lo vería como una discriminación?

Pero, quiérase o no, en las construcciones gramaticales siempre prevalece el género masculino. Reitero, esto sin discriminar al bello sexo. O, en su defecto, “bienvenidas maestras y bienvenido maestro”; en ese aspecto, cuando hay un varón.

 

La forma de hablar y escribir se enriquece cada día, y las academias de la lengua retoman eso para incluirlo en el diccionario y regularlo; y si un día establecen que debemos escribir el lenguaje de género: las, los, el, la

Nunca las 21 academias van a permitir semejante idea, semejante suposición, semejante capricho… Jamás.

     

6 Responses to Carlos Alberto Saz: paladín del buen castellano

  1. Alonso Martinez dice:

    Muy buenas tardes. Me encanta su programa en la UCA. Yo tengo mala redacción y, mala ortografía. Como puedo mejorarla. De antemano gracias y Dios lo siga bendiciendo, necesitamos a hombres como usted , porque estamos perdiendo un buen lenguaje.

  2. Maria Fernandez dice:

    Lic. Saz: Seria tan amable de enviarme la direccion de su correo electronico? Disculpe que no tilde las palabras pero no se como hacerlo en este celular. Muchas gracias

    .

  3. José Manuel Requeno dice:

    Estimado licenciado,desde hace mucho tiempo leo la columna que escribe en El Diario De Hoy, y he aprendido mucho de sus consejos Gramaticales y ortográficos.
    Estoy inquieto y no encuentro una explicación certera de la separación de sílabas que aparece en el libro titulado Las 500 dudas más frecuentes del español que publica el Instituto Cervantes.
    Por ejemplo,en la página 9/636, aparece la palabra componer, separada así: compon-er.Esta, solo es un pequeño ejemplo. Por favor, sáqueme de
    la duda.

  4. José Manuel Requeno dice:

    Disculpe, me faltó el espacio antes de la palabra “desde” y el error en la preposición “de”, cuando escribo El Diario de Hoy.

  5. VILMA HUEZO ESTRADA dice:

    Buenas tardes Lic.

    seria tan amable de enviarme su correo, estoy en el departamento de investigación y deseo solicitar su apoyo con la palabra Narconovela, ya que no estoy segura si va unida o separada.

    agradeceré su apoyo para aprender algo mas.

    gracias

  6. Raúl Zura dice:

    Buenos días, lic. Saz quería preguntar sobre las librerias donde puedo conseguir los libros que menciona: los de gramática y ortografía de la Real Academia Española y el diccionario panhispánico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


9 − dos =