A propósito del Día internacional de la niña y la mujer en la ciencia

Camila Calles Minero
Directora de investigaciones UTEC

Hipatia, Marie Curie, Rosalind Franklin, Hedy Lamarr, Hildegarda de Bingen y otras tantas mujeres, en el mundo y a través de la historia, han hecho ciencia, han mostrado que el cerebro de la mujer tiene la misma capacidad de construir y generar conocimiento al igual que el hombre. Estas mujeres se dieron de frente con muros sociales que impiden el desarrollo de la mujer en áreas como la ciencia, pero los superaron y crearon.

Pero también lo han hecho las salvadoreñas Antonia Navarro (ingeniera topógrafa), María Isabel Rodríguez (médica), Erlinda Hándal (química), Etelvina Morillo (física), Nohemy Ventura (bióloga), Beatriz Recinos (física) y muchas más, quienes han estado o están en el difícil camino que supone la ciencia, no por la rigurosidad o complejidad del conocimiento, más bien por las estructuras sociales que no permiten que una mujer pueda dedicarse a la ciencia plenamente.

Si bien en El Salvador tenemos mujeres que son punta de lanza para nuevas posturas científicas o nuevas interpretaciones, hace falta un trabajo sistemático para que más niñas y mujeres vean al mundo científico en su horizonte.

El reto es para el sistema educativo salvadoreño, y por supuesto para quienes trabajamos en las Instituciones de Educación Superior (IES), pues desde las universidades se debe formar a la comunidad científica nacional, compuesta por hombres y mujeres que buscan explicación y solución a los problemas a través de la ciencia.

Para las Naciones Unidas la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas contribuirán decisivamente no sólo al desarrollo económico global, también al progreso respecto de todos los objetivos y metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Por ello está bien recordar cada 11 de febrero el Día internacional de la niña y la mujer en la ciencia, declarado por las Naciones Unidas, pero, qué estamos haciendo para cambiar las estadísticas nacionales en las que se evidencia la poca participación de las mujeres en áreas como la ciencia.

De acuerdo con los indicadores de ciencia y tecnología del Nuevo Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (NCONACYT) de todo el personal académico de las IES, solo el 10.19% se dedican a actividades de investigación, de ese porcentaje el 40% corresponde a mujeres dedicadas a la ciencia, eso equivale a 359 mujeres.

El NCONACYT también registra que del personal académicos de las IES que se dedican a la investigación para el 2015 solamente 70 personas tenía el grado de doctorado, de las cuales únicamente 15 son mujeres.

Estos números son el reflejo de las mujeres que se gradúan de las universidades. De acuerdo con el NCONACYT y el MINED, en el 2015 solo dos mujeres se graduaron de una maestría en el área de ingeniería y tecnología, siete en ciencias naturales, 25 en ciencias médicas, cuatro en ciencias agrícolas, 419 en ciencias sociales y seis en humanidades. De los doctorados impartidos en El Salvador, estas dos instituciones contabilizan solo a tres mujeres graduadas en ciencias sociales y una en humanidades.

A través de la historia, las ciencias sociales han sido las más estudiadas por las mujeres, probablemente porque requieren menos inversión, porque la oferta de las universidades se concentra en estas carreras, pero sobre todo por los estereotipos que existen alrededor de las ingenierías, de la química, la física, que evitan que mujeres tomen la decisión de estudiarlas.

Es tarea de todos cambiar los paradigmas y fomentar en la escuela, en la familia, en la comunidad que a las mujeres no nos de miedo estudiar las Ciencias Naturales, pero además, que aunque seamos de ciencias sociales, no nos de miedo generar conocimiento a través de la práctica científica.

Conmemoremos el día de la niña y la mujer en la ciencia, hagamos visible el trabajo de nuestras científicas, pero también hagamos estrategias para que más mujeres puedan aportar soluciones concretas para resolver problemas nacionales a través de la ciencia.

     

One Response to A propósito del Día internacional de la niña y la mujer en la ciencia

  1. Tomás Calles dice:

    Fantástico artículo… verdaderamente la participación de la mujer es valiosísima para construir sociedad, cultura y ciencia, dado que la perspectiva de la mujer en la historia, los acontencimientos y los hechos es irremplazable.

    Falta una mujer salvadoreña que no esta expuesta en el artículo, Camila Calles Minero, una gran investigadora, periodista, pero sobre todo…. una gran mujer.

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