San Sebastián: tierra mecida en hamacas y cubierta con hilos multicolores

El ruido del vaivén de una lanza de madera que golpea en los extremos de un telar artesanal, es el sonido que le da la bienvenida a la tierra de los batanecos.

Emeli Santamaría
Fotos: Salvador Hernández
La Palabra Universitaria

 

Las pocas calles empedradas de San Sebastián aún guardan más de una historia. En las aceras de las casas familiares, tiempo atrás, eran varas de bambú las que sostenían coloridos lienzos de hilos enchilatados, a la espera de que los rayos del sol los secaran.

Con el pasar de los años, ese proceso de almidonar se fue extinguiendo por el alto costo económico que eso significaba. Aunque ese paso ya no se practicó, la historia textil de aquel lugar ubicado en el departamento de San Vicente, a 58 kilómetros al este de San Salvador, ha continuado con el pasar del tiempo.

Los telares artesanales son la principal característica del municipio de San Sebastián, convirtiéndole en el patrimonio cultural de la zona.

Según el censo de población del año 2007, de los más de 14 mil 411 habitantes de esa jurisdicción, la mayoría de la población sobrevive a través de la artesanía textil. La materia prima son los hilos que en el pasado también se procesaban en el lugar, ya que en ese entonces existían plantaciones de algodón. Hoy en día se compran en las fábricas textiles de San Salvador.

Así mismo en la antigüedad los habitantes de esta zona iniciaron tejiendo sarapes (telas de diversos hilos muy finos que se utilizaban para abrigar a los recién nacidos), nagüillas o refajos de muchos colores para las vestimentas de las mujeres, y mantas de algodón para confeccionar camisas y hasta calzoncillos, según relató Cinesio Durán Palacios, un artesano con más de 40 años de experiencia en el arte de tejer.

telaresEs por el apogeo de esa producción textil que a los habitantes de ésta municipalidad se les conoce con el gentilicio de batanecos, que es la unión de dos palabras “batán” y “ecos”. El batán era la única tela que se elaboraba en el lugar y, ecos, es el sonido que produce el telar cuando se trabaja en él, al deslizarse una lanza de madera que de izquierda a derecha golpea constantemente los extremos de dicho artefacto manual.

 

Productos famosos

Los productos textiles elaborados en San Sebastián son muy famosos y cotizados por sus colores, diseños y por su calidad. En la actualidad este municipio se ha convertido en una ciudad de alto turismo, formando parte de los Pueblos Vivos de El Salvador debido a la tradición más artesanal para elaborar majestuosas hamacas, colchas, cubrecamas, manteles para mesa, tortilleros, pequeños pero coloridos morrales y prendas de vestir.

Hoy en día el “urdimiento”, como le llaman sus artesanos es el primer paso para iniciar el bonito y detenido proceso para tejer. Según Durán, quien con música de fondo y sin camisa por el calor que provoca el estar rodeado de telas, urdir hilos es la base para elaborar cualquier tipo de producto textil.

Este proceso consiste en enrollar hebras de diferentes colores en barras de madera que forman un círculo; cada color tiene 24 hilos por manojo y cada hilo es enrollado 102 veces en el tubo, sin equivocarse. Sin dudar, este paso al igual que los restantes requiere de mucha concentración, coordinación y, sobre todo, experiencia, asegura Durán.

Plegar es la siguiente etapa y se trata de poner el hilo urdido en el telar, se requiere de varias manos para poder hacerlo por el pesor y tamaño que esto tiene, luego viene la pegada del hilo, que es unirlo para que todo quede igual, mientras que otras personas están elaborando las famosas canillas o cañones.

telares1Según Flor de María Castillo, elaborar las canillas cosiste en enrollar hilo en un pedazo de poliducto de forma manual, que luego se coloca en la lanzadera que está ubicada en los extremos del telar, para darle forma a la prenda que se está elaborando. El siguiente paso es el de la producción en sí, se trata de poner manos y pies a la obra, hablamos de empezar a tejer.

Para Durán en este paso es donde prácticamente trabaja todo el cuerpo, ya que se requiere de una coordinación exhaustiva para poder dibujar con el movimiento de los pies y la coordinación de la mente y las manos, las bellas figuras y diseños que caracterizan a San Sebastián.

Para obtener un producto ya terminado lo único que se debe de hacer, en el caso de las colchas, cubrecamas y manteles, es cortar las telas, hacerles ruedo y ponerle los colochos colgantes a su alrededor como adornos; para las hamacas hacerles las orejas y los maguillos.

 

El arte de tejer

Mujeres y principalmente hombres, dominan con maestría el arte de tejer, particularmente en los 1.79 kilómetros cuadrados del área urbana de San Sebastián, aunque también se encuentran telares en los restantes 60 kilómetros que pertenecen a la zona rural del municipio, donde algunos habitantes también viven de la artesanía textil, como el caso de Guillermo Rivas, habitante del cantón San José La Labor, quién peculiarmente se encontraba sin camisa como todos los artesanos del lugar.

“Me siento feliz y orgullo de vivir a través de este trabajito que Dios me ha dado”, exclamó Rivas, quién aseguró que desde siempre ha subsistido por medio de la artesanía textil, dejando el legado a uno de sus hijos, quien ya aprendió el oficio.

A su vez Rivas, al igual que Durán, lamentaron que las nuevas generaciones ya no se están interesando en seguir con este hermoso patrimonio cultural, ya que por lo general solo personas adultas lo están practicando.

telares3La buena noticia es que desde hace un buen tiempo, en los últimos años, muchos turistas visitan a San Sebastián en la búsqueda de conocer sus sobresalientes tradiciones y ver el maravilloso trabajo que sus artesanos realizan, aseguró la propietaria de Textiles Nohemy, que además de ser una tienda posee su propio taller, y quien desde hace 45 años ha trabajado en el medio hasta lograr ser reconocida a nivel internacional.

Rivas, al igual que otros tejedores que cuentan con sus propios telares, comercializa sus productos en este taller que en la actualidad cuenta con 12 telares artesanales que cualquier persona que los visite puede llegar a conocer y ver el trabajo que mujeres y hombres emprendedores realizan.

No cabe duda que este lugar es muy atractivo por su patrimonio cultural, siendo hasta la inspiración para muchos artistas nacionales, como lo demuestra la orquesta vicentina con una de sus canciones: “Yo le canto a San Sebastián la más bella de las ciudades, por sus hermosas mujeres y bulliciosos telares, en mi lindo San Sebastián se fabrican las hamacas, se hacen colchas y perrajes, cubrecamas y sarapes, San Sebastián es una linda ciudad”.

     

5 Responses to San Sebastián: tierra mecida en hamacas y cubierta con hilos multicolores

  1. hugo a velado mendez dice:

    quisiera saber,el porque de el gentilicio de Batanecos.-Cuando podría ser Sebastianos o Sebastianecos.

  2. carmen Mariategui dice:

    quisiera saber donde puedo comprar un telar

  3. Rosalba Ramos dice:

    Estimados Artesanos de San Sebastian
    Reciban mis felicitaciones pir su maravilloso trabajo textil.
    Estoy muy interesada en comprar las irrepetibles colchas.
    Favor decirme cual seria el mejor precio por docena y a q telefonos puedo contactarles.
    Mil gracias por su respuesta.

  4. Jeanett Baeza dice:

    Me gustaría saber si ahí puedo encontrar las hamacas de telar tejidas en la orilla y en forma de silla o tipo vampiro o con quién me puedo contactar me podría dar un número de teléfono del artesano porfavor

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