Desarrollan ponencia sobre El mito de “El Ajillo” la planta que pierde

Max Herrador fue el invitado a uno de los auditorios de la casa de estudios universitarios, para hablar sobre el contenido de su libro.  

Texto y fotos: Wilber Corpeño
La Palabra Universitaria

El mito de “El Ajillo” la planta que pierde. Rescate de la tradición oral para recuperar la identidad cuscatleca fue el tema de una conferencia especializada, que se impartió en uno de los auditorios de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec) la cual estuvo a cargo del escritor y periodista Max Arturo Herrador.

La conferencia fue coordinada por la cátedra indígena náhuat que está a cargo de Morena Magaña, quien explica que el principal objetivo de este tipo de actividades es promover en los estudiantes la necesidad de recuperar los valores e identidades, por medio del acercamiento a las mitologías cuscatlecas y a las creencias originarias.

El tema de la ponencia es un referente en el libro del escritor denominado El Ajillo, los elementos del bosque y la planta que pierde, un cuento que trata sobre la tradición oral desde la que afirman las abuelitas que existe una planta que al pisarla en el bosque se pierde el caminante.

Lo más enriquecedor de este mito es que se desarrolla en medio del bosque, auxiliándose de registros lingüísticos del habla de la gente rural y, a su vez, la narrativa abstrae otros elementos identitarios que forman parte del folclor literario que muchas veces no está documentado, pero constituyen toda esa riqueza cultural que forma parte de nuestro patrimonio cultural inmaterial, que nos exige trabajar colaborativamente, para su salvaguarda, expresa el autor.

Acuñó que se le ha incorporado a la historia tradicional nuevos personajes como los elementales del bosque o de la tierra, propios de las culturas europeas; estos vienen desde el Cáucaso y son entes antiguos que emigraron hace 165 años a estas tierras centroamericanas.

El libro, por medio de un colorido y llamativo relato en sus páginas, destaca que El Ajillo, la planta que pierde, es conocida y valorada por la gente sabia del campo y de la vida rural, pues se sabe que en lo más profundo de la selva el andante que pisa sus hojas se extravía por muy conocedor que sea del terreno, por oriundo o sagaz que se crea el caminante de los bosques o montañas siempre al patearla se ve aturdido por el camino y la ruta no lo respeta.

A veces se va andando a la izquierda profunda radical o a la derecha en larga racha ciega dogmática. Al tocarla con las manos o con los pies el extravío es inminente y el desafío radica, no en encontrar la salida, sino en romper el embrujo del ajillo, el bejuco que pierde y aturde a los sentidos.

Morena Magaña expresa que, con cada página que lee de este libro, siente y percibe que viaja a esos extraños y maravillosos lugares de fantasía que sutilmente describe el autor como son la campiña, bosques tropicales, selvas vírgenes, cordilleras y volcanes.

“El Ajillo, nos hace recordar los misterios de los que nos hablaban nuestros abuelos cuando nos recomendaban tener mucho cuidado al caminar por las fincas y los bosques, ya que nos podíamos perder. El Ajillo es inofensivo, sin embargo, nos decían los abuelos, le gusta aturdir a la gente por diversión, pero el ser humano debe siempre respetarle, como a toda la naturaleza”, relata la académica.

Morena Magaña resaltó que este tipo de conferencias y presentaciones son de suma importancia para los jóvenes, pues contribuye a la construcción de nuevos valores que lleven a mejores actitudes colectivas, costumbres y tradiciones propias del entorno.

     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


seis × = 24