Presentan resultados preliminares sobre evolución volcánica en El Salvador

Con el deseo de aportar a la investigación vulcanológica en El Salvador, la Utec presentó los primeros resultados del estudio El cerro El Güegüecho y la evolución volcánica en San Pedro Perulapán, que ya ha generado importantes resultados.

Fernando Gutiérrez
Fotos: Oscar Sosa
La Palabra Universitaria

 

El constante asedio de la madre naturaleza se evidencia día con día en cada uno de los fenómenos que ocurren a su alrededor, muchos de ellos provocados por la mano del hombre y otros tantos realizados por la fuerza de la naturaleza.

Desde antiguos tiempos, el hombre ha convivido con enormes gigantes de fuego cuya destrucción y esplendor son dignos de admiración y, en muchos casos, de terror.

En El Salvador, la situación amenazadora de estos colosos se encuentra latente día con día, aún más si se está consciente sobre la vulnerabilidad del territorio ante los desastres naturales, sobre todo los de naturaleza volcánica considerando que el país es rico en territorio volcánico.

Por esta razón, la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC), a través de su vicerrectoria de investigación, presentó los primeros resultados de la investigación El domo El Güegüecho y la evolución volcánica en San Pedro Perulapán, cuyo principal objetivo es contribuir al estudio y conocimiento de la evolución volcánica en El Salvador y generar en los ciudadanos el interés por la investigación, considerándola como una herramienta para construir una sociedad científica salvadoreña.

Dicha investigación fue realizada por un equipo multidisciplinario conformado por importantes investigadores entre los cuales se mencionan a Walter Hernández, docente de la Utec; Luis Mixco, del observatorio del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN); Guillermo Alvarado Induni, del Centro de Investigaciones Geológicas de la Universidad de Costa Rica (UCR) y Brian Jicha, del departamento de geociencia de la Universidad de Wisconsin-Madison, Estados Unidos.

 

Características del cerro

En esencia, el cerro El Güegüecho es una elevación terrestre que cuenta con un volumen aproximado de 1.5 kilómetros cúbicos y posee una edad aproximada de 500 mil años.

Este cerro es parte de un amplio complejo de volcanes ubicados entre los municipios de San Pedro Perulapán, Cojutepeque; San Rafael Cedros y la caldera de Ilopango, el cual se constituye un sitio de interés para los investigadores ya que algunos resultados arrojan la existencia de por lo menos 34 volcanes dentro de la caldera de Ilopango, y cuatro volcanes que se dividen del cerro El Güegüecho como resultado de cortaduras provocadas por las fallas tectónicas.

Además, la investigación arrojó una gran probabilidad de que dicho cerro pueda formar parte del volcán de Ilopango, considerado por investigadores nacionales e internacionales como uno de los más destructivos a nivel mundial debido a la gran formación de pequeñas calderas en sus alrededores, en su mayoría mono genéticos, caracterizados por una sola explosión volcánica en toda su vida.

Sin embargo, El Güegüecho tiene la apariencia de un domo al igual que las islas quemadas, formadas en los años de 1880 por la última erupción realizada por el volcán de Ilopango.

Además, se encontró importantes yacimientos de caliza, sustancia presente en el magma volcánico que constituye un 73.17 por ciento y presenta una cristalinidad del 12 al 21 por ciento, presentando también sustancias como basaltos, vidrio y perlitas volcánicas, así como fumarolas en los sitios cercanos a la caldera de Ilopango.

 

Aspectos del estudio

Para Noris Lopez Guevara, vicerrectora de investigación de la Utec, diferentes aspectos fueron abordados en torno a este estudio y considera de suma importancia que los resultados investigativos sean compartidos con la sociedad en general, para que la indagación sea apreciada y valorada como instrumento de conocimiento.

“Aspectos como la geodinámica, tectónica, geomorfología, geología y otros son utilizados para describir al cerro El Güegüecho, así como los peligros referentes a la sismicidad y los recursos asociados a los volcanes y sus bondades son delegados en este estudio.

Es fundamental compartir los resultados de la investigación no solo con la comunidad científica, sino también con nuestros estudiantes y otros grupos de interés para construir la cultura científica salvadoreña y que ésta sea reconocida, valorada y apropiada por cada ciudadano”, dijo la vicerrectora.

walterAdemás mencionó los beneficios de fomentar la investigación en los estudiantes y que estos puedan reflexionar que en El Salvador se pueden realizar proyectos investigativos interesantes y novedosos.

“Llevar la investigación a las aulas tiene efectos colaterales en los jóvenes, como acercarlos a su entorno real, promover el pensamiento crítico, comprender mejor sus localidades y aceptar que en El Salvador si se pueden realizar proyectos interesantes y pertinentes de investigación”, agregó Guevara.

En cambio para el docente de la Utec, Walter Hernández, quien además es geólogo del Instituto Geográfico Nacional, una de sus motivaciones para realizar este tipo de investigación ha sido la poca información referente al tema, ya que los registros datan de 1953. Por ello considera de suma importancia brindarle atención al volcán de Ilopango, tanto por su historia como por su evolución.

     

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