Reaperturan en el MUA sala permanente dedicada al maestro Pancho Lara

Previo al corte de la cinta en el recinto museográfico, los invitados se deleitaron con las presentaciones artísticas de la Orquesta Sinfónica Juvenil Esteban Servellón y la Orquesta Infantil de Fundeartes, ambas de San Esteban Catarina, San Vicente, además del coro de la Utec y la intérprete Sonia de Guzmán. 

Ivannia Padilla
Fotos: Javier Galdámez
La Palabra Universitaria

La sala permanente dedicada al maestro Pancho Lara fue inaugurada en el Museo Universitario de Antropología (MUA), de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec).

La sala dedicada al ilustre músico salvadoreño expone al público la vida, obra y objetos personales, por lo que las autoridades de la casa de estudios universitarios y familiares del artista tuvieron el honor de ser los invitados especiales, en un acto que rindió tributo a un personaje que aportó mucho al desarrollo musical del país.

La intérprete nacional Sonia de Guzmán, la Orquesta Sinfónica Juvenil Esteban Servellón y la Orquesta Infantil de Fundeartes, ambas de San Esteban Catarina, San Vicente, además del coro de la Utec, fueron parte del repertorio artístico que deleitó a la concurrencia que se hizo presente al Auditorio De la Paz, previo al corte oficial de la cinta en las instalaciones del MUA.

El director de cultura de la Utec, Ramón Rivas, destacó el resultado de las buenas relaciones de la familia del músico y la casa universitaria, por lo que resaltó el aporte de la sala en el fortalecimiento de la identidad.

“Esta sala ayudará tanto a estudiantes como a público en general a forjar nuestra identidad salvadoreña, que lamentablemente día a día se va perdiendo”, reflexionó el antropólogo.

Noris López Guevara

Por su parte, la vicerrectora de investigación y proyección social de la Utec, Noris López Guevara, resaltó que la vida de Francisco Lara, conocido en el mundo artístico como Pancho Lara, es joya patrimonial para El Salvador, y “en ese sentido para esta casa de estudio es un verdadero orgullo poder este día inaugurar una sala permanente en nuestro Museo Universitario de Antropología que reúne el aporte y parte de la vida de este grande de El Salvador”, acotó.

Francisco Lara nació en 1900 y ese inicio de siglo dio al país un músico y compositor autodidacta que aprendió solfeo y a tocar varios instrumentos como la marimba, la guitarra y el piano, logró estudiar hasta tercer grado cuando tuvo que abandonar la escuela debido a dificultades económicas de su familia.

Comenzó a componer canciones a los quince años; posteriormente recibió formación como maestro rural, pero se desempeñaba como sastre, un oficio que realizó a instancias de su hermano mayor, que era violinista, hasta que perdió su taller debido a inundaciones por fuertes lluvias en el barrio La Vega, donde se ubicaba.

La música le abrió las puertas a la locución radial, a ser colaborador literario en revistas, periódicos nacionales, algunas publicaciones extranjeras y supervisor de educación musical por parte del Ministerio de Educación.

Su amor por la música fue fuertemente influenciado por Gabriela Mistral a quién conoció y quién le invitó a expresar y cantar las bellezas de América, manifestando que cada país de América debe cantar y exaltar sus propias cosas, porque estas son bellas, con belleza propia. Gabriela Mistral manifestaba había que darles fisonomía en la literatura y el arte, había que cantarles en nuestra propia lengua.

López Guevara contextualizó además que Pancho Lara se convirtió en el compositor que le cantó a la naturaleza, a la diversidad cultural, a las ocupaciones, a la flora y fauna, a la tierra que le vio nacer, “fue nuestro cantautor ecológico”, reflexionó.

“Les invito a que mentalmente hagamos un recorrido desde Jayaque hasta Santa Ana, así podremos ver y sentir dicha trayectoria. Pancho Lara nos regaló melodías dedicadas a Jayaque, Los Naranjos, Izalco, Los Izalqueños, Santa Ana. Esta también podría denominarse la Ruta Pancho Lara”, indicó.

Entre otras cosas referentes al artista, López Guevara resaltó que fue un hombre que amaba mucho a su familia, entre los momentos felices de dicha convivencia, cuenta una de sus nietas la anécdota que por las tardes acostumbraba sentarse frente al piano en una larga banca junto con sus cinco nietas y mientras que él interpretaba las melodías, ellas gozaban acompañándole, jugaban cada una a tocar una o varias teclas a su manera.

Y es precisamente Claudia Lara una de las nietas del ilustre músico y quien además es parte del equipo de trabajo de la Facultad de Informática y Ciencias Aplicadas (FICA) de la Utec, quien reafirma el legado e importancia que representa la obra que dejó su abuelo, pues ahora es una contribución para la identidad cultural del país.

En nombre de la familia, la nieta de Lara agradeció a la Utec y al MUA por el interés y esmero que han mostrado por resaltar el legado que dejó su abuelo a la identidad salvadoreña y a la música, lo cual se deja ver con la sala temporal que ya está abierta al público.

     

One Response to Reaperturan en el MUA sala permanente dedicada al maestro Pancho Lara

  1. José Luis García Ferrer dice:

    Excelente aporte de nuestra Universidad a la cultura de nuestro país. Me siento orgulloso ser parte de la familia UTEC. Bendiciones al licenciado Loucel, quien entiendo fue quien concibió la fabulosa idea de este museo.

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