Sueños truncados por eliminación del DACA

Kalder Calderón
Estudiante de comunicaciones

Qué pasará ahora con todos esos jóvenes soñadores que han visto el fin de sus esperanzas por culpa de un imitador de “dictador” a quién no le importa otra cosa más que ejercer su fuerza inmensurable de desprecio contra una parte de la humanidad, que para él son simplemente seres insignificantes, como lo ha mencionado en innumerables ocasiones.

No es posible dejar de lado las aspiraciones de estos jóvenes por el simple hecho de no ser “americanos” como lo hace notar, sin ponerse tal vez a pensar que estos mismos pueden hacer grande a ese mismo país. Acaso por haber nacido en otras tierras no tienen las cualidades y la inteligencia para abonar a esa nación o, mejor aún, para contribuir para que los Estados Unidos sea siempre lo que es. ¿Qué tienen los nacidos en este país del norte que los diferencie de estas cualidades?

“Congreso prepárate”, escribió Trump explicando que no es nada personal el hecho de dejar sin ese privilegio a los “Dreamers” y lo fundamenta diciendo que su tarea consiste en cuidar a los suyos. ¿Quién le dio esa autoridad de creerse dueño de ese país? ¿los mismos seres que desprecian a sus semejantes? sí, porque les guste o no, fuimos creados con igualdad. Es cierto que es un grupo numerable de indocumentados, pero también es cierto que sus padres han contribuido a la economía de ese país.  

Aunque la suspensión del DACA se hace efectiva dentro de unos meses, todos se sienten desprotegidos desde ya; han salido a las calles a protestar por lo que ellos llaman “una ley injusta” que los excluye de un país en el cual tenían puestas todas sus esperanzas, todos sus sueños. Habían sentido el calor de un nuevo hogar, se sentían abrigados y… seguros. Ahora se sienten olvidados, desprotegidos, se sienten traicionados.

Por otra parte, para nuestros jóvenes salvadoreños se ha ofrecido cabildear con los congresistas de ese país y poder llegar a un acuerdo e intentar beneficiar a esos 60 mil que se han visto afectados, esos que un día huyeron de nuestro país buscando un nuevo horizonte para ellos y sus familias, y que ahora claman por ayuda.

Es tiempo de mostrar respeto por aquellos que hoy nos necesitan, sino mostramos ese respeto antes al provocar que tuvieran que dejar el país que los vio nacer, porque solo encontraron lágrimas, por no tener verdaderos gobernantes que representan seguridad y condiciones dignas para su propio pueblo, por lo menos que ahora se esfuercen por influir, para que esta sufrida gente vuelva a confiar en que un día podemos tener una gran nación.


Los conceptos vertidos son responsabilidad del autor y no representan la visión particular de este medio de comunicación.

     

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