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Madre e hijo forjan su carrera en las aulas de la Utec




Gino Stefano Miles Martínez, es un joven prodigio que a sus 18 años cursa su sexto ciclo de ingeniería en sistemas, pero no lo hace solo, el camino de formación académica es acompañado de su madre, Iris Marina Miles Martínez.

Wilber Corpeño

wilber.corpeno@mail.utec.edu.sv

Fotos: Antonio Herrera

La Palabra Universitaria

Forjar una carrera universitaria no es tarea fácil pues se tiene que lidiar con una serie de factores que directa o indirectamente afectan el buen desempeño académico, entre ellos los círculos de amigos, factores sociales, inseguridad y, en muchas ocasiones, la falta de apoyo por parte de la familia.

Precisamente del apoyo familiar al cien por ciento es de lo que se aseguró Gino Stefano Miles Martínez, quien antes de tomar la decisión de inscribirse en la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC) en la carrera de ingeniería en sistemas, persuadió a su madre Iris Marina Miles Martínez, para que lo acompañara en esa nueva etapa de su vida.

Gino, un joven prodigio, no porque así lo diga su madre con evidentes muestras de orgullo, sino porque lo demuestran sus méritos académicos en la educación primaria, básica y educación media, donde obtuvo excelentes calificaciones, especialmente en áreas numéricas y relacionadas a las tecnologías informáticas, por ello su anhelo de ser un ingeniero graduado de la Utec, junto a su progenitora.

Una de las anécdotas que la madre de Gino recuerda es la osadía que mostró cuando apenas era un niño que cursaba tercer grado de primaria y obtuvo su primera computadora, pues relata que tuvo la habilidad de meterse a la página web del Ministerio de Educación para bajar todo el contenido temático del grado que en ese momento cursaba, mismo que estudio con bastante atención hasta que se lo aprendió.

“Cuando él estaba en tercer grado, un día me sorprendió cuando me dijo: mira mamá ya todos los temas que tengo que estudiar en el año, ya me los puedo; de alguna forma había descargado todo el programa y lo había estudiado muy bien hasta aprendérselo”, recuerda entre risas la madre.

Su madre reafirma las habilidades de desarrollo académico que su hijo ha mostrado en todos los niveles de formación que ha cursado, pues siempre ha sido un estudiante aplicado, destacado y sobresaliente, actitudes que llevaron a despertar el interés en autoridades de las instituciones donde estudió, quienes promovieron una iniciativa para que en el Ministerio de Educación le realizarán diferentes pruebas académicas que lo certificarán para obtener sus credenciales de bachillerato, sin importar su corta edad.

Su madre dice que, en el transcurso de primero a quinto grado, las autoridades del Mined le hicieron dos evaluaciones académicas en las que mostró su nivel de educación avanzado y que le permitió obtener su título de bachillerato a los 15 años de edad.

En esa nueva etapa como bachiller, el joven recuerda lo que significó para él esa nueva etapa de su formación. “Cuando estudiaba en bachillerato debía pasar casi que todo el día en el colegio, no tenía tiempo para estar con mi madre, las tareas y demás responsabilidades de estudio no me permitían estar en casa.

Por eso, cuando terminé mis estudios de bachillerato e inscribirme en la universidad, quería estar más tiempo con mi madre y la mejor forma de hacerlo fue convenciéndola que estudiará la misma carrera conmigo”, dice Gino, con evidentes e indiscutibles muestras de amor hacia ella.

Su madre, que es graduada de ciencias jurídicas de la Utec, explicó a La Palabra Universitaria que, en el pasado, se inscribió en la carrera de derecho para motivar a su hermana menor que recién iniciaba sus estudios universitarios, a quién acompañó hasta el final y se graduaron juntas, recibieron credenciales de notariado juntas y trabajan juntas en la misma institución, en la Procuraduría General de la República (PGR).

“Ahora, debo hacer lo mismo con mi hijo, lo acompaño en una carrera totalmente diferente a mi profesión, pero lo hago para acompañarle y motivarle a salir adelante. Es bonito que seamos compañeros, pues hacemos equipos de trabajo, hacemos las tareas juntos y disfrutamos juntos de esta carrera”, reflexiona la abogada de profesión, quien por su propia cuenta y con el apoyo de la familia debió enfrentar el crecimiento y desarrollo de su hijo, pues su esposo falleció en un accidente vial cuando tenía tres meses de embarazo.

Reconoce también que ningún conocimiento es de sobra en la vida, pues las habilidades que adquiere en la parte computacional, es aplicada de la mejor forma en el desarrollo de su profesión como abogada lo que, en definitiva, representa un valor agregado a su desempeño.

“La informática hoy en día es para todas las profesiones y como mi hijo se da cuenta que siempre me estoy actualizando en diversas áreas, me invitó a que lo acompañara en la misma carrera. Ahora somos compañeros de clase”, dicen ambos entre risas.

Por todas esas razones dice Gino que le propuso estudiar la carrera de sistemas, pues es necesario para optimizar el desarrollo en su trabajo, ya que ahora tiene la habilidad de poder crear aplicaciones y ser mucho más eficiente. “Ahora para todo es necesario los conocimientos en informática”, acuña el joven universitario.

Entre risas, la madre de Gino expresa que su hijo estaba en la Utec desde que lo andaba en su vientre, pues cuando terminó la carrera de ciencias jurídicas, tenía tres meses de embarazo, por lo que ambos tienen un fuerte vínculo de apego a la institución en que forjan su carrera profesional.

“Cuando visité el campus para cursar el curso de Pre-Paes, mi hijo me dijo que tenía la sensación como si ya antes había estado aquí. Eso es en definitiva porque era parte de la Utec desde que estaba en el vientre”, dice entre risas.

Gino Stefano cursa sexto ciclo de su carrera de ingeniería y, al igual que otros jóvenes, en el futuro no se ve siendo parte de la fuerza laboral dependiente de un patrono, su sueño es ser un emprendedor y contar con su propia empresa desarrolladora de software y aplicaciones diversas.

Como parte de los logros académicos, prácticos y profesionales que Gino y su madre están impulsando en el desarrollo de su carrera, está la participación activa en una investigación de cátedra que desarrolla la Facultad de Informática y Ciencias Aplicadas (FICA), por lo que se han involucrado de lleno en la creación de un software especializado para personas no videntes.

Dicho proyecto, según explicaron los estudiantes de ingeniería en sistemas, será presentado este año a las autoridades de la Escuela de Ciegos Eugenia de Dueñas, mismo que aseguran será de mucha utilidad para las personas con esa discapacidad, pues facilitará la digitación de documentos a través de la computadora.

“Los encargados de la escuela de ciegos están muy satisfechos con el aporte que estamos dando, pues es un verdadero beneficio para las personas con baja visión o no videntes, pues es un sector que ha estado muy olvidado”, puntualizó la madre de Gino.

 

 


Post date: 2017-07-28 21:17:25
Post date GMT: 2017-07-28 21:17:25
Post modified date: 2017-07-29 22:33:08
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