Investigadora habla sobre mulatos y afrodescendientes en El Salvador

La antropóloga, Marielba Herrera, quien ya ha recorrido alrededor de dos años con una investigación especializada sobre este tema, presentó en la Utec algunos hallazgos que el estudio ha revelado.

Wilber Corpeño
wilber.corpeno@mail.utec.edu.sv
Fotos: Oscar Sosa
La Palabra Universitaria

Sobre mulatos y afrodescendientes en la historia de El Salvador fue el conversatorio especializado que recientemente compartió una investigadora salvadoreña con estudiantes de la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC).

La antropóloga Marielba Herrera, es la investigadora que llegó al Museo Universitario de Antropología de la casa de estudios universitarios, para compartir algunos resultados que entorno a este tema ha obtenido con una investigación que, según dijo, la viene realizando desde hace dos años.

“Hablar del tema de afrodescendientes en El Salvador nos debe permitir entender de dónde venimos. Y, como todos sabemos, África es muy importante dentro de la colonización en América Latina, como hoy es conocida”, reflexionó.

Herrera explica que según ha documentado con su trabajo de investigación, hay registros que empezó a llegar gente desde diferentes puntos del continente africano a la zona conocida como los mandingos y el Congo. “También tenemos otro tipo de personas que llegaron a la región con otros grupos culturales, que a la larga vinieron a formar parte de la identidad de América Latina”.

Todos estos desplazamientos forzados provenientes de África, transportados por barcos negreros poco a poco fueron poblando la zona del Atlántico, México, las Antillas, Colombia y el resto de la parte sur de América. “A El Salvador, más o menos en el siglo XVI llegaron los primeros africanos como tal, acompañando a los colonizadores europeos”, explica la investigadora.

Según la investigación, al establecerse en el territorio salvadoreño los africanos desplazados fueron impulsados a desarrollar trabajos en la zona rural, en labores como la producción del cacao, el añil y la caña de azúcar.

“Se tienen registros que para el siglo XVII el 42 por ciento de la población total en San Salvador eran africanos. Para 1740, ya en el siglo XVIII, en San Salvador se tiene un registro de 8 mil 519 personas ladinas, mulatas o mestizos y otros nombres con los que en sus momentos se les llamó”, explica.

Reconoce que después de varias discusiones con otros colegas investigadores de la misma temática, han llegado a la conclusión que en esa época y, para el caso especial de El Salvador, toda aquella persona que no era ni india ni española y que tenía un tono de cabello obscuro y colocho se les conocía como mulatos.

Entre otros interesantes datos, la investigadora resalta resultados que le han llevado a deducir que la comunidad de mulatos podría haber habitado en la zona de la iglesia de la Merced, en lo que hoy es parte del Centro Histórico de San Salvador.

Al realizar este tipo de investigaciones van surgiendo infinidad de preguntas, esas que solo pueden ser aclaradas con el paso y evolución del mismo estudio, que para que los que trabajan este tema sabrán que se necesitan alrededor de 10 años de trabajo”, puntualizó la antropóloga.

El catedrático del área de realidad nacional, Carlos Osegueda, resaltó que este tema es de mucha importancia pues representa una deuda histórica en el país, de reconocimiento como tal, por ello es de suma importancia que investigadores como Herrera se interesen por trabajar en profundidad este tipo de temáticas.

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