Heber Ramos: no es lo mismo ser jugador que entrenador 

El delantero de la selección de fútbol playa de El Salvador es estudiante de la Utec y además es el responsable de guiar, desde la dirección técnica, al equipo de la misma disciplina de la Utec que participa en la LDU. 

Otoniel Sánchez
La Palabra Universitaria

Con solo 26 años de edad, originario de la Barra de Santiago en el fronterizo departamento de Ahuachapán, Heber Ramos se ha ganado la admiración de muchos, no solo en la tierra que lo vio nacer sino también a escala nacional, pues es uno de los principales baluartes en la gloriosa selección nacional de fútbol playa que, en los últimos años, ha sido uno de los principales referentes de El Salvador en competiciones de importancia internacional.

Pero no solo practicar el fútbol es la pasión de este destacado ahuachapaneco, pues también combina sus estudios con su otra vocación, la de entrenador de la misma disciplina al representativo de las águilas de la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC), que participa en la Liga Deportiva Universitaria (LDU).

Administración de empresas turísticas es el sueño que Ramos dice lo trajo a estudiar a la Utec, pues es de esas personas que tiene la convicción de que los sueños y metas son posibles de lograr a través del esfuerzo y sacrificio.

Es el segundo de tres hermanos y dice que sus días se basan en entrenar con la selección en la semana y los sábados y domingos dedica su tiempo a sus estudios universitarios. Con una notable expresión de orgullo en su rostro comenta que la vida de la playa es distinta a la vida de la ciudad: “es más tranquila”, describe, al ajetreo que implica vivir en San Salvador.

heber2Desde pequeño, como todos los niños salvadoreños, el deporte ha sido parte de su infancia. “Jugábamos en la parte donde llega el agua y deja una parte dura, porque decíamos que costaba demasiado jugar en la arena suelta”, recuerda Ramos.

Bajo esa dinámica los años iban pasando y junto a ellos ese niño que amaba jugar fútbol en los bancos de arena de la Barra de Santiago, también crecía y maduraba su pasión por ese deporte.

En 2007 participó por primera vez en un torneo oficial que se organiza en la zona, con la participación de los cantones aledaños. Ahí tuvo la oportunidad de demostrar las habilidades con el balón.

En dicho torneo uno de sus compañeros de equipo era el “Romario salvadoreño” Frank Velásquez, con quien también han sido compañeros en sus años de escuela en la Barra de Santiago; poco a poco Ramos ha ido abriéndose camino en la vida futbolística.

Pero la vida no solo es fútbol y las aspiraciones de estudiar y forjarse con una carrera universitaria lo inclinan a viajar a la ciudad. “Me vine sin conocer a nadie, me costó adaptarme”, es lo que Ramos describe en sus primeros días en San Salvador.

Afirma que en sus inicios tenía que salir desde su casa a las cuatro de la mañana para poder llegar a sus clases a tiempo. Una de las dificultades que recuerda fue la de hacer nuevos amigos, ya que no conocía a nadie. “No a cualquiera se le da la confianza”, comenta.

Su destreza en el terreno de juego permitió que en 2011 el actual entrenador de la selección nacional, Rudis Gallo, se fijara en él y lo llevara a formar parte de las filas del seleccionado nacional, pues recuerda que en un torneo regional anotó cinco goles, que dejaron a su paso evidentes pinceladas de buen fútbol.

Como entrenador de la Utec comenta que sus pupilos dan el esfuerzo y dedicación en aprender, “no es lo mismo ser jugador que entrenador” comenta, pues afirma que lo que uno no ve como jugador dentro del terreno de juego lo ve al estar como entrenador, pero el carácter que posee le ha permitido enseñar y obtener el respeto de sus alumnos.

heber3Como entrenador de las águilas obtuvo el boleto a la final en la pasada edición del torneo interuniversitario. “Estamos donde estamos porque hemos luchado, debemos dar hasta el último aliento en este juego”, fueron las palabras con las que llegaron a la final en la campaña pasada.

“La dedicación de los alumnos es lo que lo motiva a uno, ver el empeño que dejan en el terreno de juego le hace sentir a uno esa satisfacción que se están haciendo bien las cosas”, agregó.

Heber Ramos afirma que el estudio, la vida como jugador y entrenador le ha permitido esforzarse cada vez más y salir adelante en el desarrollo de su carrera, que cursa en las aulas de la Utec.

     

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