Arely Villalta de Parada: la Utec es nuestra segunda casa

La decana de la facultad de ciencias sociales es una profesional destacada y reconocida por su amor propio a la institución, que desde que llegó ha mostrado con acciones que dejan impregnado un sello propio con el éxito que han tenido diferentes iniciativas que ha impulsado desde el quehacer de la academia.

Wilber Góchez
wilber.corpeno@mail.utec.edu.sv 
Especial 35 años de la UTEC
La Palabra Universitaria

Arely Villalta de Parada es la decana de la facultad de ciencias sociales de la Universidad Tecnológica (UTEC) y, en más de tres décadas de ser parte de la institución, ha mostrado ser una profesional comprometida con la academia y con la formación profesional de los estudiantes.

Desde sus tiempos de estudiante universitaria fue una persona muy entregada en la búsqueda de su convicción como psicóloga y al mismo tiempo de su pasión que traía desde niña de ser maestra y, eso, según destaca, fueron los elementos que le bastaron para llegar a la Utec y combinar su tiempo entre la práctica psicológica y la docencia, aunque en sus inicios lo hizo como instructora.

“Vine a la Utec cuando estaba terminando mi tesis en psicología de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y por no ser graduada entré como instructora de medio tiempo, pues en las mañanas me dedicaba a atender la parte psicológica en una clínica en la que trabajaba con unos especialistas terapeutas en lenguaje”, explica.

Con especial cariño recuerda que “nunca había dado clases, pero recuerdo que desde que era una niña soñaba con ser maestra y creo que se me ha cumplido ese anhelo, pues desde que vine a ejercer la docencia ya han pasado más de 30 años”.

Arely Villalta reconoce que en más de tres décadas se han vivido experiencias bonitas y difíciles que representaron verdaderas pruebas de lealtad hacia la misma institución y que demandaron un alto grado de madurez, comprensión y firme convicción sobre lo que se quería alcanzar como profesional.

“La universidad para mí ha sido mi proyecto de vida, aquí he trabajado, me he desarrollado, me han dado la oportunidad de crecer profesionalmente y personalmente”, destaca.

Experiencias como la que tuvieron que vivir con la destrucción que representó para la Utec al terremoto del 10 de octubre de 1986 que dejó bajo los escombros al único edificio que sostenía la infraestructura de la Utec es una de ellas.

“Estábamos instalados en el edificio Chain; ahí vivimos el terremoto que se originó justo en la fecha que celebrábamos el día del psicólogo, por lo que en ese instante los muchachos estaban en una actividad en el ex cine Darío. Fue una locura, nosotros creíamos que una bomba había explotado, pues estábamos en pleno apogeo de la guerra”, recuerda la decana.

La también secretaria ejecutiva del Consejo de Facultades Humanísticas de Centroamérica y del Caribe (COFAHCA) reconoce que siempre ha sido una mujer muy exigente consigo misma y perfeccionista, esa filosofía de ser la llevó a querer trabajar de cerca con las personas que estaban directamente involucradas con el funcionamiento de uno de los decanatos de la Utec.

“A raíz de eso me dediqué a trabajar bien de cerca a la persona que era el asistente del decano de la faculta en esa época y me aprendí absolutamente todo, me podía los horarios hasta dormida, podía decir los nombres de las asignaturas, las aulas, los profesores, entre otras tantas cosas”, recuerda.

arelyviEn aquellos momentos en los que el crecimiento de infraestructura del alma máter no pasaba quizá de dos edificios, los equipos de trabajo debían dar el máximo empeño por salir adelante con las asignaciones, especialmente en momentos de inscripción que, en muchas ocasiones, las jornadas de trabajo podían extenderse hasta horas de la madrugada para procesar los expedientes de los jóvenes y todo se elaboraba de manera tradicional, pues no se contaba con la ayuda de computadoras y otras herramientas tecnológicas que para la época no existían.

“Trabajábamos con unas cajitas de madera en donde guardábamos el expediente del alumno, y éste se hacía en una ficha que establecía las notas, las asignaturas y horarios del estudiante. Era un trabajo tremendo que a veces se extendía hasta las tres de la madrugada. Esta ha sido nuestra segunda casa, realmente aquí hemos vivido”, resalta Arely de Parada.

Con especial cariño recuerda que en una época las oficinas de su facultad eran galeras improvisadas que se habían levantado en la zona libre del edificio Thomas Jefferson, y una vez que había llovido mucho el sistema de drenaje de la antigua edificación de la Villa Fermina colapsó, a tal punto que se inundó toda la instalación, pero eso no fue excusa para salir corriendo, sino más bien todo el personal que ahí laboraba se armó de solidaridad mutua y empezaron a trabajar al lado del personal de mantenimiento para sacar el agua lo más rápido posible.

“Cuando se inundó no dudamos ni un solo instante en que teníamos que ayudar a sacar el agua. Nos quitamos los zapatos, nos enrollamos los pantalones, el vestido y empezamos a sacar el agua porque todo estaba inundado, todos colaboramos. Aquí hemos reído y hemos llorado juntos por tantas cosas que hemos pasado, pero gracias a Dios hemos salido adelante”, destaca.

Arely de Parada que antes de ocuparse de su actual cargo como decana de ciencias sociales tuvo un paso por la dirección de recursos humanos, ha logrado reconocimiento, respeto y posicionamiento con su gestión en los últimos años a través de sus acertadas iniciativas que ha implementado como la creación del laboratorio de Cámara Gesell para prácticas estudiantiles en el área de psicología, la cátedra de género, la cátedra de realidad nacional y últimamente el impulso por la creación de la cátedra del náhuat.

“Para la facultad en particular, las cátedras son nuestro tesoro. La cátedra de género fue la primera en toda la institución, es decir que fue el modelo, la punta de lanza para que surgieran posteriormente todas las otras cátedras. Para su construcción tuvimos que trabajar con diferentes organizaciones, instituciones y especialistas en el tema de género”, puntualiza.

Agregó que “además hemos implementado los laboratorios de televisión, de radio, de fotografía básica, de fotografía publicitaria y la sala de redacción. Estos espacios son herramientas de trabajo y de aprendizaje para los estudiantes que los prepara para la vida laboral”, destaca.

Enfatiza que todo lo que he aprendido y los procesos de formación que la Utec le ha dado, han permitido que haya obtenido estudios de dos maestrías, en educación ofrecida por la Utec y metodologías de investigación en salud de la española Universidad de Granada.

“He sido par evaluador de la Asociación de Universidades Privadas de Centroamérica y Panamá (AUPRICA), el Ministerio de Educación y presidenta de la Junta de Vigilancia de la Profesión en Psicología”, exalta.

La psicóloga de carrera que llegó a la Utec a la edad de 24 años, visualiza a la institución como un ente en crecimiento y perfilándose en campos como la informática, creando nuevas áreas del conocimiento y formando profesionales con mística.

     

4 Responses to Arely Villalta de Parada: la Utec es nuestra segunda casa

  1. Cesar Rodriguez dice:

    Muchas felicidades y bendiciones y más triunfos

  2. Geovanni Valdez dice:

    Un gran ejemplo sin duda alguna, única en sus cualidades y me hace capaz de seguir su ejemplo. Me alegra que haya sido mi catedrática !!

  3. Flor Elena Moreira de Minero dice:

    La Licenciada Arely Villalta de Parada es una profesional visionaria, ha sido un pilar fundamental en el desarrollo académico de la UTEC. La considero un gran ser humano, además de ser una mujer con una gran sensibilidad ella proyecta calidez en el trato hacia el personal y alumnos. Muy educada, ecuánime y considerada en su forma de comunicarse con los demás, considero que todos la apreciamos y nos enorgullece tenerla como nuestra Decana de Ciencias Sociales. La aprecio muchísimo!

  4. Morena Guadalupe Magaña dice:

    Ciertamente, usted es un gran ejemplo a seguir mi estimada Licda. De Parada todos la apreciamos y nos enorgullece tenerla como nuestra Decana de la Facultad de Ciencias Sociales. La admiro, respeto y aprecio muchísimo!

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