Doctor José Mauricio Loucel: después de 35 años hemos dejado un legado para este país

Después de 35 años de trabajo el principal fundador de la casa de estudios superiores, que cuenta con una de las poblaciones estudiantiles más grandes entre las universidades privadas, reflexiona sobre el aporte y legado que la institución está dejando para la sociedad.

Wilber Góchez
wilber.corpeno@mail.utec.edu.sv 
Especial 35 años de la UTEC
La Palabra Universitaria

Han pasado 35 años desde que un grupo de hombres visionarios, profesionales todos, tuvieron el intrépido plan de constituir un centro de estudios superiores, ese al que llamarían Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC), bajo el lema La tecnología y la ciencia para el desarrollo de un pueblo, que identificaba la filosofía de la institución desde su fundación.

El doctor José Mauricio Loucel fue uno de los mentores que, en su momento, tuvo la visión futurista de instaurar un centro de estudios que cumpliese con esas características de ser un ente que aporte verdaderos elementos profesionales, sociales y culturales para el país, a través de la formación universitaria.

“La Utec cumple sus 35 años de trabajo y es una fecha muy importante para nosotros y sobre todo hay algo que nos gusta pensar y nos gusta decirlo, y es que hemos dejado un legado para este país”, destacó el rector honorario vitalicio.

El académico destaca que la Utec en su trayectoria ha dejado un verdadero legado y contribución en la forma de hacer país, principalmente porque desde el inicio la institución cree en el desarrollo a través de la formación académica-profesional. “Hay muchas formas de hacer país y no necesariamente con un rifle en la mano, se puede hacer de otras formas y creo que la Utec y sus funcionarios principales han hecho patria con solo trabajar en esta universidad”, sostiene.

mauricioloucel2Agregó también que “la Utec impacta en la sociedad en muchas formas y de muchas maneras, nosotros nunca hemos creído que una universidad por más privada que sea está alejada de la problemática económica y social del país que la cobija, de tal suerte que siempre hemos estado involucrados en muchas cosas, entre ellas posiciones políticas que hemos sostenido algunas veces, posiciones de carácter económico con las que nunca estuvimos de acuerdo, por ejemplo, que la Utec se distinguió en su momento por estar en contra de la dolarización, y eso es una muestra de la actitud y del papel que la institución tiene dentro de la sociedad salvadoreña”, destacó.

El doctor Loucel reconoce que hace 35 años nunca se imaginó generar tanto impacto, reconocimiento y posicionamiento en el centro histórico de San Salvador con las peculiares edificaciones de color ocre que componen el campus universitario, estructuras que en la actualidad se han vuelto un referente importante de ubicación, de obligatorio recorrido para turistas, de principal punto de referencia para las unidades del transporte colectivo y de fácil acceso para los estudiantes.

“En la medida en que fuimos construyendo edificios, incluso, se nos criticó porque pintábamos los edificios en su mayoría de ocre, ese que ahora es conocido como ocre tecnológica. La verdad es que era necesario enclaustrar la universidad en el centro, porque esto ahora le da un carácter particular a San Salvador, especialmente el sector donde está el campus universitario. Si la Utec no hubiese hecho este enclave en esta parte de la ciudad, posiblemente esta zona estaría perdida”, destaca.

Hoy en día el campus universitario de la emblemática Calle Arce, en el centro histórico de San Salvador, cuenta con una de las poblaciones estudiantiles más grandes entre las instituciones privadas de educación superior en el país.

     

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