Dina de Chacón: estaré en la universidad hasta que Dios y las autoridades me lo permitan

Dinita, como cariñosamente le llaman sus compañeros, trabaja en el alma máter desde que la institución se instaló en el país al servicio de la población estudiantil salvadoreña, lugar el que se ha desempeñado en distintas unidades como asistente administrativa.

Texto y fotos: Wilber Góchez
Wilber.corpeno@mail.utec.edu.sv
La Palabra Universitaria

 

Después de 34 años de fundación en la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC) hay más de una historia interesante que contar. Desde sus fundadores, hasta sus ordenanzas y asistentes administrativos tienen una anécdota, un recuerdo o un sentimiento que expresar.

Y es que en más de tres décadas hay muchos recuerdos guardados en la memoria, según manifiesta Dina de Chacón, una mujer que dice haber llegado a la universidad como estudiante cuando apenas era un Instituto Técnico. Ella es parte de las primeras promociones del técnico en administración de empresas, graduadas de la que hoy es una de las más grandes universidades de El Salvador, la Utec.

Con una mezcla de nostalgia y felicidad, Dinita recuerda como era el ambiente que se vivía en la Utec en aquellos años de fundación, en donde la población estudiantil aún era poca, lo que facilitaba poder identificar de manera general casi a todos los estudiantes. Expresó que después de más de tres décadas al servicio del alma máter se ha desempeñado en varias unidades, siempre como asistente administrativa.

“En aquellos tiempos se vivía en un ambiente bien familiar con los estudiantes, como eran pocos jóvenes uno llegaba a conocerlos casi que a todos”, recordó de Chacón quien, en ese momento, había sido ubicada en la única biblioteca con que contaba la Utec.

Expresó que inició a laborar muy joven en la universidad, y que lo hizo gracias a la amistad que forjó durante sus tiempos de estudiante en el Instituto Tecnológico, con Rita de Araujo, esposa de uno de los fundadores de la Utec, Adolfo Araujo, actual vicerrector de desarrollo educativo.

Dijo que desde entonces, debido a su buen desempeño, fue promovida para diferentes unidades, en donde además de aprender cosas nuevas, ha aprendido a saber sobrellevar los ambientes de trabajo con diferentes jefes, de quienes dijo guardar bonitos recuerdos.

Recuerda que su primer jefe en la unidad de bienestar estudiantil fue el ya fallecido, profesor Oscar Cerna, con quien compartió y aprendió muchas cosas por alrededor de un año. Después fue trasladada al área de biblioteca, en donde su jefe fue David Castro.

“En esos tiempos la biblioteca, única que había en la Utec, siempre permanecía con gran demanda de estudiantes, ya que en la época era la única fuente de consulta”, recordó de Chacón.

Cómo fueron los momentos durante y después del terremoto de 1986, es una pregunta obligada que cualquier periodista hace a las personas que trabajan en la Utec desde su fundación. Ante ello Dina de Chacón recordó que durante el temblor se encontraba en el quinto nivel del colapsado edificio Rubén Darío y que, gracias a la audacia de un estudiante que subió por las escalinatas del inmueble, pudieron ser evacuadas las pocas personas que estaban en las instalaciones.

“En ese momento habíamos pocos gracias a Dios, ya que como eso fue justo en la fecha en que se celebra el Día del Psicólogo, la mayoría de estudiantes estaban en una actividad que se desarrollaba en el cine de la calle Rubén Darío”, aseguró doña Dinita.

Recuerda que después de la destrucción que ocasionó el terremoto a la Utec y al país en general, se sentía un ambiente de tristeza, desconsuelo e incertidumbre por el futuro de la universidad, las clases fueron suspendidas mientras se reacomodaban en otras instalaciones.

dinacha“Fue gracias a la visión de nuestros fundadores que poco a poco la universidad inició su reconstrucción, innovación y crecimiento”, expresa con una sonrisa de felicidad la asistente administrativa de la Utec.

Indicó que después de la catástrofe, y ya con la reconstrucción iniciada en la universidad, pasó al área de librería en donde su jefe inmediato fue el actual decano de la Facultad de Informática y Ciencias Aplicadas, Francisco Armando Zepeda, de quien dijo haber sabido construir un bonito ambiente de trabajo.

Desde hace 25 años, Dina de Chacón se desempeña en la administración académica bajo la dirección de Carlos Valencia. Ahí expresó sentirse más que cómoda, ya que al finalizar cada semestre académico los estudiantes egresados se avocan a ella para tramitar y retirar su carta de egresado.

“No hay cosa más bonita que ver la inmensa cara de felicidad que los jóvenes muestran cuando vienen a retirar su constancia de egresados, eso es muy bonito”, declaró entre sonrisas.

Dina de Chacón ha entregado toda su vida laboral a la Utec y manifiesta seguir siendo parte de la gran familia hasta que Dios y las autoridades se lo permitan.

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