Psicóloga dice que síndrome del cuidador del adulto mayor provoca desgaste emocional 

Así lo aseguró la experta en psicología de la Utec, María Eliza Vega, en una de sus participaciones en el espacio de entrevistas televisivo 33 Te Escucha. 

Estefany Guadalupe Nóchez 
La Palabra Universitaria  

El síndrome del cuidador del adulto mayor ha sido el tema de análisis abordado por la catedrática de la escuela de psicología de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec), María Eliza Vega, dentro de su participación en el espacio de entrevista televisiva, 33 Te Escucha. 

La experta afirma que la persona que padece este trastorno sufre un profundo desgaste físico y emocional al encontrarse en un estado constante de estrés, provocado por su asistencia inmediata y continua hacia la persona que tiene a su cargo (un adulto mayor discapacitado o con complicaciones médicas). 

“Todos deberían estar en constante comunicación dentro de la familia para estar enterados de la situación que padece el adulto mayor, junto a sus necesidades para, de esta forma, ayudar y delegar a los demás miembros y así disminuir la carga del cuidador primario”, aseguró la experta. 

Sostuvo que los encargados de cuidar al adulto mayor tienden a padecer ciertos síntomas psicosomáticos relacionados con los niveles de estrés a los que se someten a causa de sus delegaciones como responsables totales del miembro de la tercera edad que, según la psicóloga, pueden producir “alteraciones repentinas en el humor o incitar al uso de bebidas embriagantes eincluso, el abuso del tabaco para aliviar su sobrecarga emocional”, dijo.  

Apuntó que muchos cuidadores terminan agotados después de largas jornadas con el paciente y no se permiten tener un espacio para ellos mismos, lo que provoca un descuido de su persona y entorno familiar más cercano aislándose por completo, ya que suplanta su entorno con una codependencia hacia la persona que cuida. 

Explicó que entre los síntomas a tomar en cuenta están las alteraciones del sueño, cambios en el peso corporal (aumento o disminución), aislamiento social, pérdida de interés en los hobbies y en los momentos de ocio y, en algunos casos extremos de estos síntomas se puede caer incluso en un estado depresivo extremo o ansiedad”, aseguró Vega. 

Sin embargo, la mejor manera de llevar la carga psicológica, física y emocional al momento de involucrarse dentro de los cuidados de un adulto mayor con dificultades médicas o físicas, es involucrar a la familia dentro de la delegación de deberes para compartir los cuidados. 

La experta concluyó recomendando el uso del diálogo dentro de la familia para formar acuerdos que permitan la inclusión de todos los miembros en labores que no solo beneficiarán al adulto mayor en cuanto a su autoestima y cuidados, sino en el fomento de la unidad familiar al involucrarse en actividades comunes. 

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