Presentaron estudio sobre remesas y su impacto en economía del país 

De acuerdo al estudio el flujo de remesas ha tenido impactos positivos por las remesas en el área de transporte público, telefonía, en el turismo y en el comercio, también disminuyó la pobreza y se mejoró la educación, la vivienda y la alimentación. 

Carlos Adonay Villegas Hernández 
La Palabra Universitaria  

Las remesas y su impacto en la economía del país: posibles escenarios (pobreza, seguridad alimentaria), es el tema de una investigación que fue presentada en el marco de la décimo quinta semana del migrante que organizó la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec). 

De acuerdo a la investigadora de la Utec, Elsa Ramos, responsable de presentar los resultados del mismo, se estima una cantidad de 468 mil 550 hogares que dependen de remesas; el 4.51 por ciento son familias pobres extremas, el 18.31 son de pobreza relativa, y el 77.18 no son pobres.  

Dijo que ese flujo de remesas ha tenido impactos positivos por las remesas en el área de transporte público, telefonía, en el turismo y en el comercio, también disminuyó la pobreza y se mejoró la educación, la vivienda y la alimentación. 

La investigación revela que el flujo de remesas en enero y febrero creció un 6.63 por ciento y 11 por ciento; pero a partir de marzo y abril (producto de la pandemia del coronavirus tuvo un decrecimiento abismal de más del 40 por ciento; aunque la experta señaló que desde junio se viene elevando una mínima cifra.  

Sin embargo, se prevé que 5 de cada 10 familias de las que reciben remesas caerán en pobreza relativa y extrema, además hizo mención que el Banco Central de Reserva (BCR) señaló que el país retrocederá 40 años en su desarrollo económico, cuestión que se vio en la guerra de 1980, cuando el PIB tuvo decrecimiento. 

 

Estudio sobre inclusión financiera 

En la misma jornada el Instituto Salvadoreño del Migrante (INSAMI) presentó el estudio denominado Inclusión financiera de personas migrantes deportadas. 

De acuerdo al director ejecutivo del mencionado instituto, César Ríos, el 45.54 por ciento de personas deportadas encuestadas no ha recibido ninguna ayuda, mientras que el 12 por ciento ha recibido ayuda del Instituto Salvadoreño del Migrante con atenciones médicas, medicamentos y víveres, pero tan solo un 7.76 por ciento ha recibido ayuda por parte de las municipalidades. Lo anterior significa que los programas de inserción social económica, política y de participación ciudadana que el Estado lleva a cabo, no han logrado buenos niveles de inserción, todo esto desde el transcurso de los gobiernos anteriores. 

Ríos sostiene que la problemática de esta situación se encuentra en que la mayoría de deportados no están incluidos en la base de datos del gobierno, no tienen documentación ni declaraciones de renta, y es por eso que es recomendable que se incluyan a los planes de desarrollo nacional para que no sean desapercibidos y reciban auxilio. 

“Como ONG somos intermediarios que podríamos ayudarle a orientar hacía donde dirigirse, y es con lo que hemos estado trabajando desde el INSAMI, además que nos unimos con varias instituciones con un fuerte acompañamiento de ayuda de acción en las comunidades, y por ello hemos creado el Centro de Atención de Retornados en El Salvador (CARES)”, apuntó Ríos. 

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