Psicólogo dice que la enuresis en niños puede darse por causas orgánicas o psicológicas 

El psicólogo, Benjamín López, apunta que en el seno del hogar los padres de familia deben evitar discusiones frente a los infantes, así como controlar los contenidos que consumen a través de la televisión, pues esas y otras muchas podrían ser causantes de la incontinencia urinaria. 

Alberto Javier Valdés 
La Palabra Universitaria  

La enuresis o incontinencia urinaria en niños ha sido uno de los temas que entre semana se abordó en el programa de televisión 33 Te Escucha, mismo que de muy buena manera fue abordado por el psicólogo de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec), Benjamín López, quien extendió una serie de consejos muy útiles a los padres de familia para que impulsen acciones que podrían ayudar a evitar ese inconveniente en sus pequeños hijos. 

Los expertos en la materia insisten que la edad máxima en la que un niño puede durar con este síntoma, también conocido como camitas mojadas, es de 5 años. Antes de esa edad no es prudente forzar al menor para que deje de mojar su cama, aseguró López. 

Trastornos del desarrollo cognoscitivo, infecciones, deformación de la espina bífida, entre otros malestares, pueden ser causa de la no retención de líquidos aseguró el psicólogo; sin embargo, las posibilidades que un niño padezca alguna de estas patologías toma relevancia si el menor llega a una edad comprendida entre los 6 a 10 años y aun muestra síntomas de enuresis. 

“Los más importante es no castigar, no recriminar, no humillar, no socavar la integridad psicológica del niño, porque como ya lo decíamos puede que el niño llegue a los 6 años, entonces ya le corresponderá tener una integración social mucho más compleja”, aconsejó el profesional de la salud mental. 

El psicólogo lamentó que muchos niños que pasan de los 6 años que aún mantienen estos síntomas, tienden a orinarse en sus centros de estudio frente a sus compañeros y amigos, lo que les genera bulín, y lo que hacen muchas veces los padres de familia es exponerlos públicamente ante los familiares, humillarlos frente a los demás o poniéndolos a lavar sus prendas de vestir. 

“La parte genética está muy relacionada, quiere decir que, si el niño llega a una edad tardía y todavía no ha logrado esta madurez de sus esfínteres, probablemente cualquiera de los dos, si es que no los dos (padres), ha tenido una enuresis, por lo tanto, no es culpa del niño” insistió el profesional. 

Según el psicólogo de la Utec existen dos tipos de enuresis, la primaria que es cuando el niño nunca ha logrado retener “la mixión” durante la etapa del sueño, y la enuresis secundaria que es cuando el niño ya ha logrado madurar sus esfínteres y ya no moja la cama; sin embargo, ha retrocedido por enfermedades como diabetes, problemas en la vejiga y condiciones emocionales o ambientales. 

“Los padres cuando van a tener alguna discusión o van a platicar sobre algo que no les parece, creo que hay que buscar los espacios o hay que hacerlo de manera distante, no hay que exponer a los niños a estos tonos de gritos e insultos, porque sin duda se van a ver alterados”, aseguró. 

El profesional aconsejó a los padres de familia para que sepan cómo manejar la enuresis en sus hijos, programar alarmas a mitad de la madrugada para a acompañar a sus hijos al baño, acostumbrarles a hacer sus necesidades fisiológicas antes de dormir, para que no sientan necesidad de levantarse a media noche para ir al baño, pero, ante todo, evitar bebidas como el café, que solamente sirven para estimular sus vejigas. 

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


− 5 = cuatro