La Liga del VAR

Rafael Aparicio 
Profesor universitario 

Cuando la gente habla que el mejor fútbol es el europeo y directamente el español, es porque ahí juegan, jugaron o surgen los mejores jugadores del mundo. Estos vienen de las bases o macillas de sus clubes o han llegado de otros grandes equipos del sur de América o del mismo viejo continente. 

Se corría el año 2018 cuando la IFBA (International Football Board Association) que asiste a la FIFA en la regulación de algunas reglas de este deporte, aprueba el famoso VAR, por sus siglas en inglés, Video Assistant Referee, un equipo sofisticado de cámaras y pantallas cuya función sería aportar mayor claridad en las jugadas que el ser humano, árbitros, no lograrían detectar en segundos. 

Para algunos bien, para otros de gran ayuda y para los menos favorecidos, mal. Pero como hoy día la mayoría de lugares, instituciones u otras entidades giran alrededor de la tecnología, el VAR no iba a ser algo difícil de aceptar en el fútbol. 

Este equipo tecnológico no es el único que ha surgido en los últimos años, el famoso Hawk-eye u ojo de halcón fue usado ya hasta en mundiales con una muy buena aceptación, el cual es instalado con 7 cámaras por portería en el caso del fútbol soccer, no omitiendo que también se usa en otras ramas deportivas. 

Los últimos 5 años el VAR ha sido en muchas ocasiones el deportista número 12 de muchos equipos, salvándoles de situaciones incómodas que les podrían haber dado por perdido hasta una temporada completa.  

Un tema que no aleja a propios y extraños es que el famoso VAR también ha sido un amigo muy cercano de algunos clubes grandes españoles, unos más evidentes que otros, pero tampoco ha sido tan buen amigo y cercano con los mismos árbitros, quienes tienen la potestad de hacer uso o no de él. 

Hoy día que el fútbol ha vuelto a las canchas sin aficionados presentes, pero el VAR siempre está ahí, para bien o para mal, deteniendo el tiempo en un deporte que lo que menos tiene a favor es el reloj.  

En fin, vamos a seguir más de cerca el trabajo del video arbitraje, pero también, el de quienes lo manejan, a favor de unos, o de otros. 

Dios ilumine a esta gente y que no lo vayan a usar en el fútbol de playa, für guten Fußball¡! 

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