Villancicos y expresiones artísticas acompañaron saludo navideño de autoridades Utec  

En sus intervenciones las autoridades recordaron y destacaron el legado que dejó el ingeniero, Adolfo Araujo, en favor de la educación superior y especialmente en favor de la Utec.

Wilber Corpeño
Fotos: Hugo Henríquez
La Palabra Universitaria

La reflexión del antropólogo social, Ramón Rivas, la participación del coro y grupo de danza universitario, entre otras cosas, fue parte de una jornada que convocó en el auditorio De La Paz a buena parte del personal administrativo y académico de la Universidad Tecnológica de El Salvador (Utec), para compartir el saludo navideño con las autoridades del alma máter.

La amena reunión tenía un objetivo común, como ya es tradición año con año, celebrar con alegría y dar gracias al creador por el cierre de un año más, escuchar el fraterno saludo de parte de las principales autoridades de la casa de estudios superiores y disfrutar de la actuación de los estudiantes que forman parte del coro universitario y del grupo de danza, que son parte de la unidad de cultura de la institución.

En su intervención, el presidente de la junta general universitaria y rector honorario vitalicio, José Mauricio Loucel, enfatizó la importancia y valor sumatorio del trabajo, entrega y pertenencia de los colaboradores para construir el legado que la Utec ha forjado en cuatro décadas de historia.

“Esta universidad siempre ha sido grande, todos los que hemos estado al frente desde su fundación siempre hemos hecho cosas valiosas. Esta universidad está llena de grandes sacrificios y ha pagado su liderazgo a un precio muy alto”, reflexionó el rector honorario vitalicio.

Tanto el doctor Mauricio Loucel, como Mauricio Loucel hijo, recordaron el legado que dejó el ingeniero Adolfo Araujo en favor de la educación superior, y especialmente en favor de la Utec. “La razón de ser son los estudiantes, ese es el legado que el ingeniero Adolfo Araujo dejó plasmado en favor de nuestra Universidad. Les invitó a que en el nuevo año tengamos a nuestros estudiantes como lo más importante, ellos son nuestra razón de ser”, indicó el presidente de la Utec.

Para tener un análisis más completo y reflexivo sobre el verdadero significado de la época, se designó la reflexión principal al director de cultura del alma máter, Ramón Rivas, quien con su peculiar estilo dirigió un análisis enfocado en la construcción de la tradicional conmemoración de la Navidad, desde un enfoque meramente social, atendiendo a sus principios profesionales como antropólogo social.

El connotado antropólogo resaltó que la Navidad es una fecha que se viene celebrando desde el año 200 después de la muerte del Mesías, el Hijo de Dios. Es una fecha que despierta sentimientos encontrados para los cristianos no católicos por los orígenes históricos que tiene la celebración.   

Agregó que el sincretismo religioso que se dio entre la religión pagana de los romanos con el cristianismo, generó en los primeros cristianos muchas diferencias entre celebrar o no celebrar el nacimiento de Jesús el Cristo, el 25 de diciembre.

“También debemos reconocer que la fuerte influencia de la cultura norteamericana y europea han hecho de esta fecha una oportunidad para el comercio, el ocio y el intento de rescatar valores familiares”, reflexionó Rivas.

Entre otras cosas, el antropólogo puntualizó que pese a todo lo antes dicho es de aceptar que son millones de personas alrededor del mundo que ven la Navidad o nacimiento de Jesucristo como un hecho histórico y muy difícil de ocultar. “¿Por qué? Porque su nacimiento fue esperado y anunciado miles de años atrás por los profetas de Israel y eso significaría un cambio para la humanidad entera”, dijo.

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